Esta semana cuando se anunció oficialmente que Lipso Nava asumiría junto a Wilson Álvarez y Heberto Andrade la dirección de los Leones del Caracas, dos equipos de la LVBP, comienzan desde cero sus proyectos para la temporada 2026-27, Aguilas y Leones.
En el caso de Aguilas se acaba un exitoso ciclo que los llevó a ser protagonistas de la post temporada en las dos últimas zafras, después de resultados negativos con otros estrategas diferentes a Nava. El ganador del mánager del año en las temporadas 2016-17 y 2024-25, clasificó a los zulianos en cinco de las seis campañas en las que estuvo al frente, igualando con Rubén Amaro el récord de más participaciones en postemporada.
Para Leones, eliminado en las dos últimas temporadas, significa buscar una solución ante sus malos resultados con piezas que conocen la LVBP, conocen el club, y estuvieron en su éxito más reciente cuando Nava como coach de banca y Wilson Álvarez como coach de pitcheo ayudaron a José Alguacil a conseguir el campeonato 2022-23.
Un año después tanto Nava y Álvarez regresarían a Águilas del Zulia, para la 2024-25, aún cuando El Intocable no pudo por problemas personales estar al frente de los lanzadores rapaces, el formó parte de la planificación que llevó al club a la postemporada dos zafras consecutivas. Las mismas en las que los Leones quedaron por fuera del Round Robin.
Es importante hacer notar cómo el tiempo termina dándole la razón porque para la 2024-25, el entonces Gerente Deportivo de los caraquistas, Víctor Garate, señalaba que le ofrecían a Álvarez otro cargo porque necesitaban un coach más al día con la las nuevas tendencias de pitcheo, mientras que la nueva Gerencia melenuda lo ve como una solución ante la crisis, que han vivido desde su salida, ocupando el último lugar en pitcheo colectivo tanto en la 2024-25, como en la 2025-26.
Por lo que para la dupla de técnicos zulianos, el reto que se les plantea al frente de la divisa más ganadora de la historia de la LVBP, y con mayor número de seguidores, los podría catapultar si son exitosos a ser considerados como una de las mejores duplas de todos los tiempos, o podría ser si no lo son, una razón para quienes en el caso de Aguilas no apostaron por su continuidad.
Los Leones, después de la temporada 2022-23, han dependido de un núcleo de jugadores en su mayoría fuera del béisbol organizado, la mayoría provenientes de la Liga Mayor o de México, teniendo entre sus lanzadores un promedio de edad sobre los 30 años, sin poder contar con brazos pertenecientes a organizaciones de grandes ligas aunque con las limitaciones del caso, como si han podido tener en esos dos torneos otros equipos.
Los cambios hechos en los que han obtenido lanzadores han tenido resultados muy poco halagadores, Erick Leal llegó del Magallanes, después de una mala temporada con los turcos y con el Caracas, tampoco ha sido el pitcher que dominó la liga en la 22-23. Lo mismo sucedió con los relevistas Anthony Vizcaya, Alvin Herrera y Moisés Gómez que también llegaron procedentes de Magallanes, Zulia y Margarita respectivamente.
Su cerrador la temporada pasada el ex big leaguer Carlos Hernández, tuvo una muy mala temporada en la 25-26, teniendo su carrera en un limbo, por un accidente automovilístico al finalizar la temporada pasada, por lo que ya Nava ha señalado que deben buscar un cerrador para la próxima campaña.
Siendo la gran interrogante a definir qué otros equipos estarían dispuestos a cambiar lanzadores prime en una liga donde esa es la principal debilidad de todos. La tarea de Robinson Chirinos nuevo gerente deportivo es tratar de conseguir que el talento joven perteneciente a Leones en el béisbol organizado pueda participar en la 2026-27, para que Nava y Álvarez puedan tener el material para competir, junto a una importación cuyo aporte en la 25-26 fue prácticamente nulo, porque además del pobre nivel exhibido por quienes fueron a jugar, en la mayoría del calendario tuvieron cupos disponibles por no poder llenarlos.
Por lo que Chirinos, Nava, Álvarez y el resto del cuerpo técnico que sumará a Heberto Andrade y Wilfredo Romero, tienen un gran reto por delante que en caso de superar, desde ya los catapultará a ser candidatos a los premios como Gerente o Mánager del Año. Ambos han demostrado tener capacidad, Chirinos por los cargos ocupados una vez culminó su carrera activa como pelotero y Nava con los resultados obtenidos en Aguilas en sus tres etapas, por lo que el cambio en Leones se ve muy positivo con relación a lo que se vio en los últimos tres años.
Águilas con dura prueba
Quien sea el elegido por la Gerencia Zuliana para sustituir a Lipso Nava, tiene un duro reto, para mantener al equipo en el grupo de protagonistas al Round Robin en primera instancia, como lo lograron en las dos últimas temporadas. Una vez clasificados, llegar a la final ya superaría lo hecho y les daría la razón, pero no llegar al todos contra todos, será un retroceso que la afición rapaz, podría no perdonar.
Porque ahora además del reto de lograr la participación de los peloteros jóvenes pertenecientes al béisbol organizado, para reforzar a los que juegan en México y en liga Mayor, está en conseguir esas piezas idóneas que remplacen a quienes obtuvieron los resultados que otros no pudieron en el pasado reciente, en una liga tan pareja como la LVBP.
Teniendo el tiempo en su contra porque no tener manager a mediados del mes de mayo, hace que el tiempo de planificación sea menor con respecto a quienes tienen esa tarea definida con tiempo para hacer seguimiento desde los campos de entrenamiento definida grandes ligas a sus peloteros nativos.
Filis y Red Sox con mejoría
Los Filis de Filadelfia y los Medias Rojas de Boston sorprendieron al mundo del béisbol con el despido de sus dirigentes Rob Thompson y Alex Cora respectivamente, pero en mayor y menor medida parecen haber tenido razón,
Filadelfia con Don Mattingly al frente tienen marca de 14-4, jugando para .500, por primera vez desde que arrancó la temporada. Boston con Chad Tracy tiene 8-9, mejor que 10-17, que tenían al momento de despedir al estratega puertorriqueño. Los Filis ya están en la pelea por meterse en puestos de postemporada, los Red Sox, no y parece que eso no va a cambiar.
Ohtani Cy Young
Si la temporada concluyera este domingo, Shohei Ohtani tiene 3 ganados 2 perdidos y 0.82 de efectividad en 44 entradas lanzadas, sin clasificar al liderato de efectividad por tener dos entradas menos lanzadas que el mínimo requerido para MLB, que es igual a lanzar un episodio por cada juego jugado por su equipo, en la actualidad los Dodgers han jugado 46, pero si sigue sano, no debería tener problemas para llegar a 162 episodios en la temporada regular.
Los dos candidatos naturales Paul Skenes Pittsburgh y Cristopher Sánchez Filadelfia, ya oficialmente han entrado en carrera para el premio y serán los rivales del supernatural japonés en la gesta de llevarse el premio al mejor lanzador en esta temporada. Porque hoy en día seguro estamos recibiría los votos suficientes para ganar el premio, restando todavía mucho camino por recorrer.
Será hasta la próxima Dios Mediante.
@tonosolerp



































