No es una liberalización hacia una democracia inmediata; es una neutralización controlada del conflicto post-captura de maduro para evitar un colapso caótico, mientras se redirecciona el flujo de poder real fuera del aparato tradicional del régimen.
La amnistía general anunciada por el interinato chavista encabezado por Delcy Rodríguez, junto con la reforma de la Ley de Hidrocarburos y la activación de la Licencia General 46, configuran un movimiento sincronizado: Hay pacificación política interna y reingeniería externa del principal activo estratégico del país que es el petróleo, que terminará administrando y entregado a los venezolanos por los EEUU, sin intermnediación de lo que queda del régimen.
En el interinato tanto Delcy como Cabello son «cachorros del imperio», oblifados a cooperar o desaparecer del futuro político venezolano. Colectivos, militares represores y grupos irregulares que secuestraban, acosaban y perseguían a la población desaparecerán en el proceso, porque no habrá recursos para la violencia institucionalizada.
No es democratización inmediata; es ingeniería de poder. El éxito dependerá de si el control de la caja logra reordenar lealtades más rápido de lo que los actores armados pueden desestabilizar el tablero.
VUSA







































