Dámaso Jiménez: El Cartel de los Soles no vio venir la fase 2

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Donald Trump acaba de anunciar la fase 2 de su operativo contra los carteles narcoterroristas, dejando un manto de incertidumbre sobre el Caribe y, especialmente, sobre el régimen de Nicolás Maduro. Aunque no se revelaron detalles concretos, esta nueva fase promete ser una escalada significativa de la estrategia iniciada en la fase uno.

La fase 2 parece diseñada para ir más allá del control marítimo y las interceptaciones de lanchas cargadas de droga. Se espera que incluya ataques quirúrgicos contra laboratorios, puntos de transbordo y almacenes clave del narcotráfico, con un enfoque directo en el Cartel de los Soles y las estructuras que sostienen al régimen chavista.

Además de las acciones militares, la fase dos podría implicar operaciones terrestres y aéreas más intensivas dentro de Venezuela, apuntando a destruir infraestructuras del narcotráfico y limitando la capacidad del régimen de operar con libertad. La combinación de fuerza y precisión se convierte en un mensaje claro: EE. UU. busca debilitar a Maduro sin recurrir a una invasión generalizada.

El componente político y diplomático también cobra protagonismo. La fase 2 podría incluir sanciones más severas y presiones sobre actores internacionales que apoyan o toleran el narcotráfico en la región, como Rusia o China, así como un aumento de recompensas por la captura de líderes del Cartel de los Soles y funcionarios implicados.

Mientras Trump mueve sus piezas, Maduro continúa lanzando advertencias de defensa a toda costa. Su discurso de resistencia busca consolidar a su base interna y proyectar una imagen de fortaleza frente a lo que considera amenazas externas, pero los analistas insisten que su margen de maniobra está cada vez más limitado y que su tiempo se ha agotado

El conflicto, por ahora, parece más una guerra de desgaste que una confrontación abierta. La capacidad de EEUU para aplicar presión psicológica y militar de manera quirúrgica será clave para fracturar la estructura del régimen chavista y generar divisiones internas que podrían acercar a Venezuela a un punto de quiebre.

En nuestro Podcast Realpolitik del pasado domingo, Antonio de la Cruz nos advertía, antes del nuevo anuncio de Trump, que lo que podríamos esperar para las siguientes semanas en el Caribe era un escenario de estrategia híbrida, con operaciones militares, inteligencia, sanciones y mensajes psicológicos combinados para presionar las redes criminales del narcotráfico y minar la autoridad de Maduro sin necesidad de un enfrentamiento a gran escala.

La incertidumbre sobre la fase 2 mantiene al Cartel de los Soles en alerta máxima porque los tomó por sorpresa. El jefe de la represión y persecución del régimen, Diosdado Cabello, daba por hecho la pasada semana, que el mayor peligro del operativo antidrogas de EEUU en el Caribe ya había ocurrido y desmeritó cualquier operativo guarida adentro.

En este tablero imprevisto las probabilidades de un quiebre dependerán del impacto de las maniobras estadounidenses y de la capacidad de Maduro para mantener cohesionada su base de poder con su narrativa nacionalista. Por ahora, la fase 2 marca un giro inesperado que podría redefinir la seguridad regional y el futuro del régimen chavista.

@damasojimenez