Realpolitik: Una reunión imposible de imaginar: El Comando Sur a puerta cerrada con el Cartel de los Soles #Podcast

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El principal comandante que supervisa las fuerzas estadounidenses en América Latina, general Francis Donovan, y el alto funcionario del Pentágono Joseph Humire realizaron una visita sorpresa a Venezuela el miércoles para mantener conversaciones de seguridad, dijeron funcionarios estadounidenses.

Este es el primer viaje de una delegación militar estadounidense desde que las fuerzas estadounidenses capturaron al presidente venezolano Nicolás Maduro en una audaz redada el mes pasado y lo trasladaron a Nueva York para enfrentar cargos de narcotráfico.

La reunión fue a puerta cerrada entre el jefe del Comando Sur, general Francis L. Donovan, y los responsables del aparato coercitivo venezolano, Vladimir Padrino López y Diosdado Cabello. Esto representa el paso que va de la confrontación retórica a la gestión directa del poder real en Venezuela.

De acuerdo con revelaciones de medios como ABC de España, Washington habría puesto sobre la mesa la entrega de nueve jerarcas chavistas vinculados al narcotráfico y al lavado de dinero, entre ellos Nicolás Maduro Guerra, por su presunta participación en operaciones con las FARC y el ELN para introducir droga en territorio estadounidense. La lógica parece clara: se dialoga con quienes aún controlan las armas y los cuerpos de seguridad, mientras se exige la cesión de figuras clave del “Cartel de los Soles” como prueba de cooperación efectiva y no solo declarativa.

La presencia de Donovan en Caracas se inserta, además, en una secuencia estratégica ya descrita: inteligencia, energía y seguridad como arquitectura integrada. “Esto no es intervención clásica. Es estabilización tutelada”. La posible instalación de capacidades logísticas y de inteligencia en puntos neurálgicos del país, así como un mayor control sobre las rutas del narcotráfico y los espacios marítimos del Caribe, sugiere que el objetivo no es únicamente contener el flujo de drogas, sino redefinir quién controla el espacio estratégico real. En ese contexto, Padrino y Cabello no solo son interlocutores: son también actores bajo presión, conscientes de que la cooperación es la única alternativa a escenarios de captura o extracción selectiva.

VUSA