Cupertino Flores: Venezuela en su laberinto

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Cualquier gobernante contrario al chavismo, será mejor. La mediocridad, corrupción,  e ineptitud  son las características  de los regímenes  de la línea impulsada por el Foro de Sao Paulo en Latinoamérica, liderada por Ignacio Lula da Silva, Hugo Chávez (+) y Fidel Castro (+), que gracias al Internet y las redes han logrado imponer su narrativa, como lo afirmó el presidente de Argentina,  Javier Milei.

El comunismo no terminó con la caída del Muro de Berlín en noviembre de 1989  y la desintegración de la Unión Soviética; sus trasnochados peones se aprovecharon del modelo de globalización, de la democracia, el capitalismo, el Internet y sus redes sociales, liderado por Estados Unidos de América  y sus aliados occidentales.

La narrativa izquierdista controla gran parte de la información que navega por el mundo globalizado justificando sus desmanes y criticando las acciones de las democracias capitalistas, creando una atmósfera de relativismo que afecta directamente la verdad y coloca en una posición de liderazgo a la ideología comunista, mostrando un Vladimir Putin o Xi Jingpin como los líderes del nuevo mundo, una Cuba revolucionaria justa, un Hugo Chávez humano y honesto, ocultando su lado oscuro autócrata, mediocre, corrupto e inepto.

Ahora ante la amenaza militar ordenada por el gobierno de Donald Trump, el Foro de Sao Paulo, la propuesta comunista para Latinoamérica creada en la década de los 90 y liderada por el corrupto presidente de Brasil, Ignacio Lula da Silva, con el desaparecido dictador cubano, Fidel Castro, recibe un segundo oxígeno que le ha permitido retomar la bandera anti imperialista contra Estados Unidos de América, impulsada por los gobiernos de España del socialista, Pedro Sánchez,  Nicolás Maduro de Venezuela, Claudia Sheinbaum Pardo de México, Gustavo Petro de Colombia y Daniel Ortega de Nicaragua. 

Estos personajes cuestionados en cada una de sus naciones por liderar gestiones corruptas, ineptas y sus conexiones con el narcotráfico y el terrorismo, han sobrevivido a sus irregularidades por su penetración en los sistemas judiciales y educativos, que les han facilitado la colocación de piezas claves que les permite mantenerse en el poder y atacar implacablemente a quienes cuestionan sus actos.

La amenaza militar de Trump ha unido a los socios del FSP, el trabajo complementario lo hace la narrativa de la izquierda mundial en alianza con los medios de comunicación social y las redes sociales,  demostrada su efectividad en temas como la guerra de en Gaza. En Latinoamérica sus líderes fueron exitosos cuando de la mano de Hugo Chávez, Fidel Castro y Lula da Silva, más los recursos petroleros de Venezuela ,hicieron posible la injerencia del grupo en Iberoamérica tanto en campañas electorales como en oscuros y diversos negocios.

EUA creo el mundo multipolar y globalizado actual, incluyendo el desarrollo y liderazgo en el campo  de las tecnologías, la inteligencia artificial y las redes sociales. Como nación poderosa ha recibido los mayores beneficios, sin embargo, sus líderes no han estado a la altura de las nuevas demandas y eso ha reducido su influencia en la toma de decisiones ya que son más complejas en los asuntos económicos, ambientales, salud, académicos y políticos.

El protagonismo internacional de EUA es evidente, el caso Venezuela lo demuestra. Utilizando la estrategia que viene desarrollando hace más de medio siglo, de mostrar fuerza para luego negociar, lo pronosticó el ex subsecretario de Estado  y ex enviado especial para Venezuela, Elliot Abrahams, y este  martes 18 de noviembre de 2025 se confirmó lo dicho por Abrahams.

Pero esa estrategia de EUA no es novedosa, Joseph Nye (+) lo advirtió en marzo de 1990 cuando analizó la transformación  del poder mundial. El profesor de Harvard  enfatizó en la naturaleza cambiante de la política mundial,  la vigencia de factores como los instrumentos  militares tradicionales  y las estrategias de equilibrio del poder como condición necesaria para el éxito…” Pero dos aspectos han complicado la situación mundial: la interdependencia económica y las tecnologías.

Ahora cuando la izquierda se afianzó con el factor “interdependencia” y sus alianzas con China y Rusia que aumentaron su presencia en Latinoamérica, sus intereses y su propia seguridad están en peligro, el gobierno de Trump  ha retomado algunos lineamientos de la doctrina Monroe, como dice, Guy Sorman (El Nacional 17-11-2025) esta propuesta nació con “la ideología fundacional del país, presentándose como un defensor sincero de la independencia y la democracia en las nuevas repúblicas americanas…”

Sorman afirma que con el paso del tiempo, la Doctrina Monroe dejó de ser un principio de independencia para convertirse en el instrumento del imperialismo estadounidense. Desde su proclamación, catorce países latinoamericanos han sufrido incursiones militares de Estados Unidos bajo los pretextos más diversos. En tiempos más recientes, el objetivo declarado era frenar la revolución castrista y la expansión del comunismo por el continente. En ocasiones, esas intervenciones pudieron tener alguna justificación, pero en muchos otros fueron una mera excusa.

En el caso Venezuela se expresan las dificultades que tiene EUA, en el mundo actual, para alcanzar sus objetivos, como lo advirtió Nye, básicamente porque el factor petróleo y los intereses de las empresas transnacionales, inciden en las soluciones, más cuando el control político del régimen de Nicolás Maduro lo tienen los experimentados cubanos, que le han mamado gallo, durante 60 años, a varios presidentes norteamericanos.

Esta confluencia de factores han permitido los 27 años de control del chavismo, que en alianza con la izquierda mundial han construido una narrativa que inunda los medios de comunicación social y las redes sociales, favoreciendo sus desmanes, corrupción e injerencia en Iberoameríca.

La presencia militar de EUA puede interpretarse como una muestra de fuerza para intimidar y llevar al régimen de Nicolás Maduro al campo de las conversaciones. En el análisis de Nye la opción militar era la última que se da tras agotar las instancias diplomáticas. El tiempo dirá de lo que es capaz un  Trump que trata de recuperar la grandeza perdida aplicando medidas de fuerza, xenofóbicas, de irrespeto a la ley y políticas de terror para retomar el protagonismo unilateral. Mientras tanto los venezolanos seguirán disfrutando de sus playas, ferias, montañas, de sus parrillas y del efecto zelle en estas navidades.  

Cupertino Flores