Trump le dice al Congreso que EEUU. está en guerra con los cárteles de la droga

195

El presidente Donald Trump ha decidido que Estados Unidos está inmerso en un “conflicto armado” formal con los cárteles de la droga que su equipo ha designado como organizaciones terroristas y que los presuntos narcotraficantes de estos grupos son “combatientes ilegales”, dijo el gobierno en una notificación confidencial enviada al Congreso esta semana.

La notificación fue enviada a varios comités del Congreso y obtenida por The New York Times. El comunicado añade nuevos detalles a la justificación jurídica poco articulada del gobierno de la razón por la que deben considerarse lícitos y no asesinatos los tres ataques militares estadounidenses que el presidente ordenó el mes pasado contra embarcaciones en el mar Caribe, en los que murieron las 17 personas que iban a bordo.

La decisión de Trump de considerar formalmente su campaña contra los cárteles de la droga como un conflicto armado activo significa que está consolidando su reclamo de poderes extraordinarios en tiempos de guerra, según dijeron juristas. En un conflicto armado, tal como lo define el derecho internacional, un país puede matar legalmente a combatientes enemigos aunque no supongan una amenaza, detenerlos indefinidamente sin juicio y procesarlos en tribunales militares.

Geoffrey Corn, general retirado y abogado que fue el principal asesor del ejército en cuestiones de derecho de guerra, dijo que los cárteles de la droga no participaban en “hostilidades” —la norma para determinar cuándo existe un conflicto armado para efectos legales— contra Estados Unidos porque vender un producto peligroso es distinto de un ataque armado.

Al señalar que es ilegal que el ejército ataque deliberadamente a civiles que no participan de manera directa en las hostilidades —incluso presuntos delincuentes—, Corn calificó la medida del presidente de “abuso” que traspasa una importante frontera jurídica.

“Esto no es ampliar los límites”, dijo. “Esto es destrozarlos. Esto es despedazarlos”.

Anna Kelly, portavoz de la Casa Blanca, dijo en un correo electrónico que “el presidente actuó de conformidad con el derecho de los conflictos armados para proteger a nuestro país de quienes intentan traer veneno mortal a nuestras costas, y está cumpliendo su promesa de enfrentarse a los cárteles y eliminar estas amenazas a la seguridad nacional para que no asesinen a más estadounidenses”.

La gobierno de Trump ha calificado los ataques como “autodefensa” y ha afirmado que las leyes de la guerra le permitían matar, en lugar de detener, a las personas que se encontraban en los barcos, ya que, según el gobierno, los objetivos estaban traficando con drogas para cárteles que ha designado como terroristas. El gobierno también ha destacado que decenas de miles de estadounidenses mueren cada año por sobredosis.

Sin embargo, el objetivo de los ataques del gobierno han sido embarcaciones procedentes de Venezuela. El aumento de las muertes por sobredosis en los últimos años ha sido impulsado por el fentanilo que, según los expertos en narcotráfico, procede de México, no de Sudamérica. Más allá de las cuestiones de hecho, el argumento de base ha sido ampliamente criticado por especialistas en derecho de los conflictos armados.

La notificación al Congreso, que se consideró información controlada pero no clasificada, menciona una norma que exige informar a los legisladores sobre las hostilidades en las que participan las fuerzas armadas estadounidenses. Repite los argumentos anteriores del gobierno, pero también va más allá con nuevas afirmaciones, como que los ataques del ejército estadounidense a los barcos forman parte de un conflicto sostenido y activo, y no de actos aislados de posible autodefensa.

En concreto, afirma que Trump ha “determinado” que los cárteles dedicados al contrabando de drogas son “grupos armados no estatales” cuyas acciones “constituyen un ataque armado contra Estados Unidos”. Y cita un término del derecho internacional —un “conflicto armado no internacional”— que se refiere a una guerra con un actor no estatal.

“Basándose en los efectos acumulativos de estos actos hostiles contra los ciudadanos y los intereses de Estados Unidos y de naciones extranjeras amigables, el presidente determinó que Estados Unidos se encuentra en un conflicto armado no internacional con estas organizaciones terroristas designadas”, decía la notificación.

Existen distintos tipos de guerras, y el concepto de “conflicto armado no internacional” se desarrolló en el derecho del siglo XX para referirse a una guerra civil en un país, en contraposición a una guerra entre dos o más Estado nación.

The New York Times / Charlie Savage y Eric Schmitt