Hugo Delgado: Petro el previsible

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Su ineptitud y corrupción eran conocidas. Siendo guerrillero mostró sus bajezas humanas, producto de sus evidentes rastros de resentimiento, reforzados con teorías comunistas que resultaron un fracaso en las naciones en las que se impusieron, con un Estado controlador de la vida humana, pero que en este lado del continente siguen vigentes.

Siempre ha vivido del Estado, ostenta una vida de millonario capitalista mientras sus seguidores viven en la pobreza, con sus problemas agudizados, defendiendo lo indefendible. Petro llegó al poder luego de oscuros financiamientos, una violencia desmedida que ninguna instancia legal logró neutralizar sospechosamente contra el gobierno de Iván Duque  y apoyos como el de los expresidentes Juan Manuel Santos, Ernesto Samper y César Gaviria.

A los colombianos poco le importaron los antecedentes, sabiendo de su ineptitud y corrupción, 9 millones de votantes decidieron votar por él, en un experimento que está llevando al  abismo al país, sin importar los daños que está causando con sus acciones caóticas, especialmente en materia económica, institucionales y de seguridad. De aquí emergen las preguntas: ¿Realmente las élites que han controlado el poder desconocían lo que iba hacer? O ¿dejaron que el experimento izquierdista se materializara para que mostrara su incapacidad y fracasara?

En la Alcaldía Bogotá fue inepto y corrupto. ¿Acaso iba hacer diferente cuando gobernara a un país complejo y con problemas graves de pobreza, inseguridad, narcotráfico, de ausencia del Estado en muchas regiones de un país controlado por caudillos regionales a quienes les importa el poder y no el progreso de la nación, por eso en cualquier elección gana el que sume más apoyos de estos personajes?

¿Acaso a Juan Manuel Santo o a César Gaviria les importó llevar al poder a Petro, sabiendo que iba a causar el daño sistemático que está ocasionando? A lo mejor un conocedor de estos pactos oscuros, como lo es Álvaro Uribe, les dejó el camino libre para que esta nefasto personaje llegara al poder y fracasara como está sucediendo.

La muerte de Miguel Uribe polarizó el país, ahora está más claro el panorama,  quiénes están con Álvaro Uribe y los que apoyan al gobierno de Petro. En su desespero, el mandatario propuso el proyecto de presupuesto 2026, un plan del desastre al que el ex guerrillero del M-19 apuesta, porque no tiene mañana. Él sabe que tiene que garantizar los recursos para comprar votos y obtener el apoyo de grupos políticos y económicos, una apuesta peligrosa porque estos personajes no tienen compromisos de lealtad confiables, muchos pertenecen a las élites que tradicionalmente han gobernado a Colombia, saben manipular, controlar, negociar y también ordenar muertes.  

Desde su llegada algunos de estos clanes sabían que se esperaba de Petro: Desmantelar a las instituciones, crear caos para vivir de él por eso insulta a través de la redes y los medios de comunicación que se han convertido en los mejores aliados para escupir sus mentiras, desmantelar el pie de fuerza para favorecer a los grupos irregulares de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y al Clan del Golfo; incrementar el narcotráfico para alimentar las finanzas de sus aliados,  manipular el poder judicial, controlar el sistema educativo, generar un clima de inseguridad para que guerrillas y paramilitares  controlaran los cultivos, los laboratorios y las rutas de las drogas.

Después de poco más dos años de nefasta gestión, Petro ha mostrado su verdadero rostro de guerrillero resentido que intenta controlar el poder  con todas sus artimañas. La muerte de Miguel Uribe y el intento de encarcelar al enemigo número uno de la izquierda Latinoamérica, Álvaro Uribe,  son mensajes contra quienes se oponen a sus ambiciones. El magnicidio se ha convertido en un “cangrejo”, con el propósito de confundir para impedir que descubran a los autores intelectuales, por eso no le conviene entregar el poder  ya que las investigaciones posteriores podrían desnudar sus responsabilidades en los montones de escándalos que sacuden su mandato.

La democracia debe revisarse no creando leyes o haciendo inútiles constituyentes, sino aplicando la ley para evitar la impunidad que tanto daño le ha hecho al país. Los índices de criminalidad y de corrupción han crecido y el número de sancionados es bajo, este fenómeno se ha profundizado en la gestión Petro. Los escándalos lo evidencian, la violación constante de Petro a la normativa legal se reflejan en sus redes cuando miente y acusa sin prueba alguna a sus opositores, sin recibir sanción alguna.

El evidente cinismo con el que defiende a sus aliados del ELN y las FARC, ha permitido que un minúsculo grupo desestabilice a Colombia. Un trabajo de La Silla Vacía de marzo de 2024 indica que “El ELN, las dos facciones de disidencias de las Farc y el Clan del Golfo tenían en total 16.770 integrantes en armas el año pasado. Esto significa un aumento en el pie de fuerza de los grupos armados de un 11 por ciento en comparación con el 2022. El dato proviene de un informe reservado del Ministerio de Defensa al que tuvo acceso La Silla Vacía. Una fuente de inteligencia confirmó los datos y aclara que son del primer semestre del 2023. Los del segundo semestre aún no han sido aprobados por la cúpula militar, por lo que el aumento podría ser mayor”.

Es decir, menos de 20 mil delincuente que viven del negocio de las drogas, apoyados por Petro, están logrando, con el apoyo de las redes  y los medios de comunicación,  desestabilizar a un país de 52 millones de habitantes ¡Es el colmo! que el Estado no pueda neutralizarlos, pero es gracias al Presidente que se incrementen los  indicadores de criminalidad, de cultivos de coca, los dominios de la insurgencia en las zonas de interés, que se profundice la impunidad y el reclutamiento de niños.

Lo grave de las acciones de Petro es que las instituciones y la cultura ciudadana, que debería exigir el manejo eficiente de sus recursos económicos,  no actúan para evitar esas aberraciones. Agudiza esta crisis la existencia de seguidores que justifican sus actos y que los políticos aprovechando la confianza de los colombianos hagan negocios y pactos para su beneficio, sin importarles los efectos negativos que afectan a las mayorías.

Ahora con la descertificación del gobierno de Donald Trump, a Petro poco le importaran las consecuencias negativas que afectarán a los empresarios y a los militares, igual a  lo que está ocurriendo con la destrucción de un sistema salud que era referencia mundial ¿ Por qué su desinterés? Básicamente porque los preceptos comunistas señalan la destrucción de las instituciones y los valores del capitalismo,  en segundo lugar, porque es un inepto y su capacidad de respuesta es nula.

Mientras tanto, los asesinos de la guerrilla se pavonean con camionetas blindadas, con sueldos millonarios en el congreso y en el gobierno, y no pagaron  -hasta el momento- sus genocidios, sus violaciones de niñas, el reclutamiento de niños, los secuestros, sus delitos de narcotráfico y los atentados, porque la JEP y la justicia está filtrada por la izquierda. Y las víctimas siguen llorando sus penas. 

@hdelgado10