“Los ingenieros del caos”, son un conjunto de figuras con gran conocimiento del dominio digital, de las dinámicas del marketing político y han construido una relación con líderes populistas, dice el analista en asuntos internacionales, el italiano, Andrea Rizzi, mientras explica el grave deterioro del tejido sociopolítico que presenta el mundo actual como resultado de una narrativa mentirosa, nacionalista, populista y del imperio de la fuerza.
En entrevista reciente (El Tiempo 17-agosto-2025), Rizzi dice que estos expertos utilizan la tecnología, las fallas de la democracia (especialmente en el manejo de los asuntos sociales), los problemas generados por la globalización y los excesos del capitalismo, para armar un discurso “nacional populista”, en el que la víctima principal ha sido la verdad, y han utilizado una narrativa que explota el “resentimiento” para sus propósitos.
Aunque el problema en la democracia es profundo, existen opciones que pueden romper con este maleficio, eso implica explorar soluciones que verdaderamente entiendan las causas del malestar social, relacionadas con la acelerada brecha de la desigualdad o los factores que inciden en el deterioro de la cohesión social que son los puentes que unen a sus distintas partes; tamaña misión debe considerar el diseño y aplicación de modelos que dejen atrás a los antiguos, como es el petrolero vigente hace casi un siglo en Venezuela.
Los modelos a superar deben considerar las razones por las que las clases altas han aprovechado las oportunidades que ha brindado la globalización para acumular recursos económicos, poder y control tecnológico, mientras las menos favorecidos han perdido terreno creando una atmósfera “revanchista basada en el odio y el resentimiento”, tal como se observa con los oportunistas de la izquierda, que aprovechando las bondades de la democracia asumen los gobiernos para explotar esos sentimientos, tal como ocurrió en las dos últimas décadas con las experiencias nada asertivas en Venezuela, Colombia, Brasil, Argentina, Bolivia, etc.
Esta corriente de gobernantes han penetrado el sistema institucional para operar sin ser sancionados como es el caso, entre otros, de Ignacio Lula da Silva en Brasil, los Kirchner en Argentina, el chavismo en Venezuela, Rafael Correa en Ecuador, los hermanos Castro en Cuba, López Obrador en México o el matrimonio Ortega en Nicaragua.
El deterioro de la democracia es grave, Rizzi advierte que las reglas internacionales se respetan menos y se impone más la fuerza bruta. Ejemplo de esta delicada tendencia son las acciones del presidente de Rusia, Vladimir Putin, en sus dos décadas de gobierno. Lo grave es que los sistemas de justicia locales y mundiales son poco efectivos ante los casos de violación de derechos humanos y la corrupción desenfrenada que ha penetrado las esferas jurídicas, haciendo que la impunidad ante el crimen afecte negativamente a las sociedades.
La aplicación estratégica de la fuerza bruta ahora se soporta en los recursos económicos que financian la tecnología, profundizando más la brecha entre las naciones poderosas con intenciones imperialistas (Estados Unidos de América, China y Rusia) y las débiles. Para el primer bloque el uso de las redes sociales ha permitido que la mentira les permita manipular la verdad, vendiendo un narrativa mentirosa, divulgadora de falsos valores y hechos, con nacionalismos impregnados de xenofobia, odios, resentimientos e intereses económicos personales disfrazados con los asuntos nacionales.
No es fácil enfrentar tamaña amenaza que anda a pasos agigantados, incluso a costa del riesgo de exterminar a la humanidad, tal como está sucediendo con la amenaza nuclear, el deterioro del ambiente y ahora con el mito de la Inteligencia Artificial, software armado por el hombre y que ha emergido como un controlador más peligroso si no se utiliza para su beneficio.
El uso irresponsable de la IA y las redes sociales está creando un mundo de control peligroso, sobre este asunto, dice Rizzi: “Hoy asistimos a un batalla cognitiva global. Hay una lucha por las mentes de las personas”. Ahora el hombre es importante porque su información particular es el objetivo de los grandes controladores tecnológicos, es un simple dato para la seguridad, la economía y los aspectos sociales.
Para manejar y construir en este complejo mundo, el sistema educativo es importante explica el analista italiano porque es clave para la formación del espíritu crítico del hombre y poder discernir y entender los fenómenos sociales y limpiar la mentira de la verdad, de esta manera puede irrumpir con una rebelión ciudadana, fijar criterios que cuestionen en este mundo polarizado, emocional e irracionalmente, se hace entonces necesario practicar el racionalismo para generar políticas constructivas.
La formación educativa vulnerada actualmente con falsos preceptos y un manipulado progresismo (monopolizado por la izquierda) impide analizar racionalmente los asuntos relacionados con la sociedad, superar esa tendencia polarizada, implica que se afiance una responsabilidad cívica que permita manejarlos de manera justa y constructiva a la IA y las redes sociales, que ahora venden falsas narrativas sin ningún tipo de control y solo aspiran a hipnotizar a grandes mayorías.
Las regulaciones deben crearse, de lo contrario el daño será incalculable para la humanidad, es necesario que las naciones y sus ciudadanos afiancen la responsabilidad cívica, de esta manera se podrá contrarrestar a “los ingenieros del caos”, así como construir una narrativa que genere un racionalismo más cercanos a la verdad, contrarrestando la inmensa ola de males que afectan a las democracias, de lo contrario se materializará su descomposición, tal como lo presagió Platón en su obra La República.
@hdelgado10




































