La narrativa del gobierno de Donald Trump embarcó a los venezolanos en el Tren de Aragua, se creó una versión de una invasión silenciosa inventada por Nicolás Maduro y sus asesores cubanos, ducha en asuntos de mamarle gallo a los gringos. Desde su llegada el mandatario calificó de delincuentes a los inmigrantes, se le olvidó que su abuelo de origen alemán, Frederick Trump (o Drumpf), fue barbero, administrador de hoteles y burdeles, y su madre, la ama de llaves escocesa, Mary Anne Mcleod, ambos salieron de sus países huyendo de la pobreza y evadiendo el servicio militar.
En el asunto migratorio de su madre y abuelo, la discusión no es en qué trabajaron o las razones de su salida, porque eso no desmerita a nadie, el punto en cuestión es su xenofobia contra quienes hoy han decidido buscar el “sueño americano”. Dice la frase “dime de que presumes y te diré de que adoleces”, en su psique, Trump tendrá sus razones para haber asumido la inmigración como un problema prioritario, esa explicación la darán los psicoanalistas, pero es inaudita su enfermiza obsesión, contra seres humanos que solo buscan mejores opciones de vida o simplemente quieren ayudar a sus familias, porque difícilmente quien vive bien en su terruño se va. Otro detalle es que de las tres esposas de Trump, dos son inmigrantes: Ivana Trump (Checa +) y la actual Melanie Trump (Eslovaquia), sin duda hay algo en su comportamiento psíquico que lo afecta.
Venezuela, fue un país de donde nadie se iba durante la mayor parte del siglo XX hasta que llegó el nefasto régimen de Hugo Chávez, elegido y defendido por muchos de los que hoy emigraron porque entendieron que ese mezcla inexplicable del socialismo del siglo XXI, no es lo mejor para sus familias y sus hijos. Tarde entendieron que ese perverso modelo desembocó en Nicolás Maduro. Italianos, españoles, portugueses, colombianos, libaneses, peruanos, chilenos, argentinos, brasileños, ecuatorianos, chinos, etc, llegaron a Venezuela con una maleta llena de esperanzas para construir sus vidas y se quedaron.
Al presidente Trump, es bueno explicarle, dudo que los sepa, que los venezolanos no se iban, por el contrario, muchos estudiaron en las mejores universidades de Norteamérica, Gran Bretaña, Alemania y Francia, principalmente, y se regresaron a dar clases en las universidades nacionales o ejercer sus profesiones en empresas como Petróleos de Venezuela, por esa razón esa compañía fue una de las más importantes del mundo durante la gestión de Luis Giusti.
Lamentablemente, y con el financiamiento de las petroleras norteamericanas, el chavismo transformó esa cómoda realidad en el peor desastre histórico nacional. Por eso se marcharon millones (no se sabe la cifra exacta) de profesionales, gente de bien y también salieron los malos (que son minoría), pero ese fenómeno no es exclusivo como ocurrió con las mafias italiana, irlandesa, rusa, china, etc. Ocultando la historia Trump está manipulando la información, metiendo a buenos y malos en la misma cesta, con el agravante que muchos venezolanos residenciados en Estados Unidos de América, también aplauden los atropellos y violaciones de los derechos humanos de sus propios conciudadanos.
Trump, el Tren de Aragua sí es una organización criminal peligrosa, también es cierto que fue apoyada por el régimen de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, como lo fueron la banda del Coqui o la del Conejo, los Tupamaros o cuanto grupo paramilitar creado por el chavismo para que le hiciera el juego sucio en los sectores populares de Venezuela y durante las protestas como las ocurridas entre marzo y junio de 2017. Con la inmigración, sus tentáculos crecieron y a falta de financiamiento oficial, tomaron otros rumbos como el secuestro, la extorsión y el narcotráfico.
El gobierno de Trump para justificar sus desmanes y calificarla como una “organización terrorista”, ha creado una falsa narrativa que son miles de miembros, que ingresaron a EUA para cometer delitos y atentar contra su seguridad, que son parte de un macabro plan de Nicolás Maduro y los cubanos para desestabilizar a su inocente nación. La última explicación tonta para eliminar el Permiso Temporal es que las condiciones del país mejoraron, tamaña mentira solo considera el ingreso petrolero originado por el pago de impuestos de la empresa estadounidense Chevron, pero el resto de la economía muestra un comportamiento positivo por el efecto remesa y el lavado de dinero proveniente del narcotráfico y la corrupción.
Ese impacto positivo solo ocurre en algunos sectores porque en lo segmentos más pobres la situación no ha variado mucho. Incluso en sus propios informes existen contradicciones, ya que consideran al régimen como una amenaza para su seguridad y reconocen que las condiciones internas son peligrosas, los más de dos mil secuestrados políticos, a los que refirió recientemente el ex vicepresidente de Colombia, Francisco Santos, son muestra de las precariedades con las que viven los venezolanos.
La narrativa Trump de acusar a todos los venezolanos de ser miembros del Tren de Aragua y ahora decir que cientos de miembros del Hezbolat tienen documentos venezolanos es una justificación burda que solo forma parte de las mentiras que caracterizan a su gobierno, divulgadas por las “redes sociales”, y que están causando terror a quienes ingresaron legalmente y que ahora son tratados como ilegales. Nada dicen de los funcionarios corruptos chavistas que reciben visas sin reparos y ahora viven o disfrutan de las playa de Florida o invierten en haciendas ganaderas en Montana o Texas, como son los casos de Roberto Rincón, los bolichicos o Alejandro Andrade.
La última ola de inmigrantes esta formada por quienes no tenían nada que perder y pasaban penurias, por eso se fueron. También es cierto que si ocurriera un cambio político en Venezuela, muchos volverán porque esperan que el nefasto patrón cultural petrolero los regresará al cómodo modelo de vida, con ciudadanos irresponsables y cómplices de la misma corrupción que socavó su democracia.
A Trump se le puede preguntar ¿qué pasaría si logra su objetivo de sacar a los millones de inmigrantes que califica como delincuentes? Noten que la mayor parte de las redadas ocurren en centros de trabajo como construcciones, plantaciones, hoteles, cadenas de restaurantes y supermercados, etc, eso quiere decir que están contribuyendo con la economía, que pagan impuestos, ocupan empleos que no son muy atractivos para los norteamericanos; a otros los han atropellado saliendo de las cortes, es decir estaban cumpliendo con sus procesos legales. Pero el punto en cuestión es, si cumple con su meta ¿la realidad de EUA cambiará?
Pues no, porque el debilitamiento de EUA es producto de su descomposición social, el desfase de sus instituciones, la profundización de su desigualdad social y su incapacidad de interpretar el mundo globalizado que Norteamérica impulsó y ahora no sabe como manejar. Joseph Nye advirtió en 1990 que su nación debía entender “el poder cambiante de la política mundial”. Si la dirigencia no comprende ese fenómeno no acertará en la direccionalidad que debe darle y fracasará. En pocos meses en el cargo, Trump da muestras de su incapacidad para asumir el verdadero liderazgo mundial de la democracia liberal.
El economista venezolano, Polo Casanova escribió recientemente: Hay una contradicción flagrante entre esa política de » sustitución de importaciones » y la política de empleo; hoy la Tasa de Desempleo en los EEUU es una de las más bajas de la historia, en el futuro próximo, el empleo en esas inversiones multimillardarias y la atracción que ejerce el nuevo subsector económico productivo inmaterial virtual digital que produce bienes digitales Inmateriales virtuales transables superabundantes cognitivos y digitales, coparan la demanda de un empleo creciente; dónde están los brazos para atender esa demanda agregada impensada, me temo que la política inmigratoria tiene que ser modificada de inmediato”.
No en vano, el presidente Ronald Reagan, antes gobernador de California, firmó una ley el 6 de noviembre de 1986 en la que legalizó a los inmigrantes ilegales, la mayor parte latinoamericanos. El profesor Raúl Hinojosa de la Universidad de California al evaluar el impacto de esta ley que beneficio a más de 3 millones de personas, dijo: “Tuvo un efecto muy positivo en la economía, gracias al incremento que hubo en el consumo derivado del aumento de los ingresos de estos trabajadores… Una década después de la legalización, hubo un crecimiento en la cantidad de pequeños negocios, de compra de viviendas, del envío de hijos a la universidad…todo esto terminó teniendo un impacto positivo muy fuerte«.
@hdelgado10




































