Presidente de México dijo que contendrá la migración hacia EEUU pero pidió «soluciones de fondo»

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Varios videos que circularon en redes sociales muestran cómo elementos de la Guardia Nacional y del Instituto de Migración mexicano “cazaron” y golpearon a inmigrantes que formaban parte de una caravana hacia los Estados Unidos.

A pesar de los hechos que han desatado críticas de defensores de derechos humanos, medios de comunicación y activistas de migración, el presidente Andrés Manuel López Obrador, afirmó que su Gobierno seguirá “conteniendo” la migración, tras disolver una caravana de migrantes en el sur del país, si bien pidió a Estados Unidos “soluciones de fondo”.

“Sí vamos a seguir conteniendo pero hay que buscar soluciones de fondo, estructurales y también Estados Unidos tiene que dar becas y tiene que permitir visas temporales de trabajo para Centroamérica”, expresó durante su gira en el suroriental estado de Chiapas.

Uno de los videos muestra cómo un hombre es golpeado por más de tres elementos de la Guardia Nacional y un funcionario no identificado, quien incluso le lanza un “pisotón” al hombre cuando estaba en el suelo.

Otro video del fotógrafo Damián Sánchez muestra cómo un padre es sometido por los policías, mientras su hijo observa asustado. Ambos son detenidos en ese momento.

El sábado partió desde Tapachula, Chiapas, ciudad fronteriza con Guatemala, una caravana de unos 600 migrantes centroamericanos, haitianos y venezolanos con la intención de ir a Estados Unidos, pero fue prácticamente disuelta por la Guardia Nacional.

Durante un evento en Metapa, muy cerca de Tapachula, López Obrador opinó que “nadie sale por gusto” de su país y que la generación de empleo “es la mejor manera de enfrentar el fenómeno migratorio”.

Por ello, insistió en que Estados Unidos dé visados de trabajo y becas a los centroamericanos, algo que consideró beneficioso también para ese país “porque necesita fuerza de trabajo”.

También insistió en que Estados Unidos se debe sumar al plan de desarrollo que quiere impulsar México en Centroamérica para atender las causas de la migración forzada.

Tapachula, en la frontera con Guatemala, concentra a más de 125,000 migrantes, muchos de ellos durmiendo en las calles, los cuales denuncian desde hace meses el colapso del municipio y el retraso en los trámites migratorios.

México desplegó en marzo sus fuerzas de seguridad en la frontera con Guatemala para contener la covid-19, pero esta semana el Gobierno admitió que sus 14.000 elementos en la región están para “detener toda la migración”.

El flujo migratorio aumentó en México desde octubre de 2018, cuando caravanas con miles de migrantes, en su mayoría centroamericanos, comenzaron a ingresar al país para llegar a Estados Unidos, por lo que el entonces presidente Donald Trump presionó a México para que los frenara.

Cuando el presidente Joe Biden llegó a la Casa Blanca, suspendió el programa “Permenecer en México” de su antecesor que obligaba a los solicitantes de asilo a esperar su audiencia desde territorio mexicano, miles de los cuales quedaron varados en campamentos fronterizos.

Con ello, el flujo migratorio volvió a repuntar de manera que Estados Unidos detuvo el pasado julio en su frontera sur a 212,672 indocumentados, la cifra más alta en 20 años.

Además, el pasado martes, el Tribunal Supremo de Estados Unidos avaló la orden de un juez que restableció el programa “Permanecer en México”.

Con información de EFE