Ender Arenas: In Partibus Infidelium (En el país de los infieles)

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La primera vez que vez escuche esa frase fue en una clase con un brillante maestro de la izquierda boliviana llamado René Zavaleta Mercado que citaba a Marx de memoria y esa frase extraída del “!8 Brumario de Luis Bonaparte” o de “Las luchas de Clases en Francia” me ha servido de metáfora para hablar del interinato de Juan Guaidó.


Explico primero, esa frase se refiere a una persona a quien le fue otorgado el título de un cargo, dignidad o desempeño que realmente no profesa de alguna función. En el caso del interinato de Guaidó ha sido el jefe de un gobierno que no tiene la materialización burocrático de los aparatos de Estado, solo tiene a la AN, hoy en condiciones difíciles después de las elecciones del 6 D.


Su gobierno ha sido atacado por sectores del gobierno oficial que hoy ha construido una narrativa que trata de deslegitimarlos por acusaciones de corrupción, acusación que ha sido celebrada por sectores opositores que han fungido de estar al lado de Guaidó pero que soterradamente y hasta de forma pública procuran también deslegitimar su liderazgo.

La narrativa oficialista también lo acusa de conspiración y o de cualquier cosa cuya pena es su desaparición como vocero que hasta ahora ha sido reconocido por más de 50 países, especialmente EEUU y Reino Unido, quienes ostentan la localidad de los benes más importantes de la república en el extranjero: Citgo y el oro.


Los sectores opositores que socaban su liderazgo de manera larvada argumentan que el interinato está destruido, deshilachado y en rápida vía de disolución. Eso puede ser verdad, pero como no quiero hacer esto mas largo les recomiendo el articulo de Antonio de La Cruz en El Nacional del día miércoles sobre las consecuencias para el país del descabezamiento del interinato de Guaidó.


En todo caso Guaidó gobierna no desde el país de los infieles, él gobierna a los infieles del país, ya sabemos que mas de treinta monedas han sido pagadas para abandonarlos para ser colita de león y otros, que dicen compartir el apoyo del interinato le socaban su credibilidad y el respeto de la gente.


Que hacer entonces? Bueno, creo que se debe mantener hasta donde se pueda el interinato, darle legitimidad y, desde el interinato mismo, organizar un fuerte y verdadero movimiento de la sociedad civil, establecer un nuevo estilo en hacer política que implique que ella (la sociedad civil) organizada tome en sus manos asuntos en todas las esferas y cuerpos de acción de la sociedad que enfrente de manera eficiente la política vacua y vacía de las propuestas radicales que llamen a tomar el poder por la fuerza, cuando fuerza militar no se tiene y que incluso, si la decisión fuera no participar en las elecciones no asumir el no ir a ese proceso sin ninguna propuesta, por el contrario desde la SC conformar un fuerte partido de no electores que pueda aglutinar de manera organizada el 80 % de los que no votan, conformando así un sólido y rebelde movimiento de ciudadanos.


Creo, humildemente que eso es lo que propondría dado la hora que vivimos.

@enderarenas