El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció el viernes que su país tomará Cuba «casi inmediatamente» después de acabar la guerra de Irán, en declaraciones realizadas durante un acto celebrado en Florida y recogidas por el medio español El País.
«Cuando regrese de Irán, tal vez hagamos que el portaviones SS Lincoln desembarque y entonces se rendirán», dijo el mandatario horas después de ampliar las sanciones contra los representantes del régimen cubano.
De acuerdo con el medio español, el inquilino de la Casa Blanca puntualizó en una cena privada en el Forum Club, en la localidad de West Palm Beach, que la «toma de Cuba» no se producirá hasta que haya logrado un acuerdo que ponga fin al conflicto armado con Irán.
«Acabaremos esta (guerra) primero, me gusta acabar los trabajos», afirmó.
«A nuestro regreso, lo que haremos a nuestra vuelta de Irán, es enviar a uno de nuestros portaaviones, quizá el Abraham Lincoln, el mayor del mundo (en realidad, el mayor es el Gerald Ford), haremos que se acerque, se detenga a 100 metros de la orilla y ellos (el régimen cubano) contestarán, muchas gracias, nos rendimos«, aseguró Trump.
En la misma jornada, el magnate republicano había firmado una orden ejecutiva que impone nuevas sanciones a personas, entidades y afiliados que apoyan el aparato de seguridad del régimen de Cuba o que son cómplices de corrupción o de graves violaciones de los derechos humanos. Además, la orden autoriza sanciones secundarias por realizar o facilitar transacciones con las personas sancionadas.
La orden dispone que «todos los bienes e intereses en bienes que se encuentren en EEUU, que en adelante ingresen al país o que estén bajo el control de cualquier persona estadounidense, quedan bloqueados y no pueden ser transferidos, pagados, exportados, retirados ni ser objeto de ninguna otra transacción».
Además, podrán ser sancionadas personas extranjeras que operen o hayan operado en sectores como energía, defensa, metales, minería, servicios financieros o cualquier otro ámbito que determinen las autoridades estadounidenses.
Asimismo, podrán ser sancionados quienes «hayan prestado asistencia material, patrocinado o proporcionado apoyo financiero, material o tecnológico» al régimen. Además, la orden ejecutiva, conociendo los manejos turbios de La Habana, veta acciones destinadas a evadir las restricciones o conspiraciones para violarlas.
El documento firmado por Trump también contiene «una advertencia implícita a Cuba, al afirmar que el Gobierno se ha alineado con Irán y con grupos militantes como Hezbolá«, indicaron dos funcionarios de la Casa Blanca citados por Reuters.
«Cuba ofrece un entorno propicio para operaciones hostiles de inteligencia extranjera, militares y terroristas a menos de 160 kilómetros del territorio estadounidense», declaró uno de dichos funcionarios.
Las nuevas sanciones fueron anunciadas poco después de que, el martes, el secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, afirmara que las autoridades de La Habana «han extendido la alfombra de bienvenida a nuestros adversarios para que operen en territorio cubano en contra de nuestros intereses nacionales con total impunidad».
«No vamos a permitir que ningún aparato militar, de inteligencia o de seguridad extranjero opere con impunidad a 90 millas de las costas de EEUU. Eso no va a ocurrir bajo el presidente Trump», enfatizó.
Asimismo, recalcó que «las cosas pueden mejorar en Cuba con reformas económicas serias, pero no con las personas actuales a cargo. Son económicamente incompetentes».
El País




































