La abrupta salida de Venezuela de Camilla Fabri, esposa del empresario colombiano Alex Saab, junto a sus hijos ha desatado una tormenta de especulaciones.
Tras años de vivir bajo el ala protectora del Gobierno venezolano, el entorno del contratista abandonó el país en horas de la tarde de este viernes, apenas una semana después de que Saab fuera enviado a una prisión federal en Miami. Sin embargo, el hermetismo oficial ha dado pie a dos narrativas profundamente contradictorias sobre cómo y por qué se marcharon.
¿Deportación o salida voluntaria?
La primera alerta sobre la salida de la familia la dio la emisora colombiana Blu Radio alrededor de las 2:00 pm. Basada en reportes periodísticos locales, esta versión sostiene que Camilla Fabri -de nacionalidad italiana- y sus hijos fueron deportados formalmente por las autoridades venezolanas con destino a Italia.
Según esta línea, la expulsión fue una medida fulminante que coincidió de manera exacta con el cambio de escenario político tras la entrega de Saab a la justicia estadounidense.
Sin embargo, en las horas posteriores, una versión radicalmente distinta fue difundida por el diario El País. Citando a fuentes oficiales -sin indicar quiénes son- y conocedores directos del episodio, estos reportes desmienten de forma categórica que haya existido una deportación.
“A diferencia de lo que se ha publicado en las últimas horas, fuentes oficiales desmienten que la familia haya sido deportada a Italia. Aseguran que ellos mismos se han comprado los billetes a Europa y que el plan es instalarse en los próximos días en Miami, donde permanece detenido Saab”, indica el medio español.
Las mismas fuentes señalaron que la mudanza es el resultado de una negociación en curso entre agencias de seguridad estadounidenses y Saab, quien durante años fue catalogado por el gobierno de Nicolás Maduro como un “héroe diplomático” y pieza clave para sortear las sanciones económicas.
El Gobierno de Venezuela no ha emitido hasta el momento una declaración oficial sobre la salida de la familia.
La partida coincide con un giro radical en la retórica del chavismo en Caracas. Altos funcionarios del gobierno, entre ellos el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, y el ministro del Interior, Diosdado Cabello, se han distanciado públicamente de Saab, refiriéndose a él como “ciudadano colombiano” y acusándolo de haber falsificado su documentación venezolana para acceder a cargos públicos.
“Desde el 2019, el de Alex Saab es un tema de él con agencias estadounidenses (…) Ya se van a enterar todos y todas ustedes qué tipo de relación tenía y tiene con esas agencias”, afirmó Rodríguez en una declaración televisada esta semana.
Saab, quien fue detenido originalmente en Cabo Verde en 2020 y extraditado a EE UU en 2021, había regresado a Venezuela a finales de 2023 tras recibir un indulto del gobierno del expresidente estadounidense Joe Biden a cambio de la liberación de prisioneros norteamericanos. Tras su reciente detención y retorno a Florida, compareció ante un tribunal federal imputado por conspiración para lavar dinero vinculado a una trama de sobornos con contratos de alimentos estatales (CLAP).
Por su parte, Fabri, de 31 años y quien llegó a ejercer como viceministra de Comunicación Internacional en Caracas, cerró a principios de este año una investigación penal de seis años en su contra en Italia tras alcanzar un acuerdo de culpabilidad (patteggiamento) con la Fiscalía de Roma por cargos de lavado de dinero, según registros de la prensa italiana.
Agencias




































