Tres apellidos que simbolizan el candado en la historia de Aguilas del Zulia, el primero el del nicaragüense Porfirio Altamirano figura indiscutida del equipo a finales de los años 70 y principios de los ochenta. El segundo el del negrito de Bobure José Solarte y el tercero, al pupilo Silvino Bracho.
Altamirano sacó los últimos outs del primer campeonato en la historia de Aguilas, un 30 de enero de 1984, para luego ser paseado en hombros del estadio Antonio Herrera Gutiérrez en Barquisimeto, siendo una pieza de valor incalculable de aquel histórico equipo dirigido por Rubén Amaro Mora, con 20 juegos salvados en la temporada regular, récord vigente del club.
Solarte fue el encargado de dominar al Magallanes en Valencia, tanto en el quinto juego, como en la continuación del primero que había empezado en Maracaibo y se terminó en el José Bernardo Pérez el 29 de enero del año 2000, siendo el quinto título de la historia rapaz. Bajo las órdenes de Mark Bombard.
Bracho sacó los tres últimos outs del campeonato 2016-17, el 25 de enero de 2017, para darle a la divisa zuliana, su sexto trofeo de campeón en su historia, dirigido por Lipso Nava. Un punto en común de estos tres cerrojos históricos lanzadores que con el próximo juego salvado para “El Pupilo” compartirán con 58 salvados el récord de la franquicia.
Tres historias, tres ídolos para la afición de Aguilas del Zulia, por su entrega, disposición y aplomo. El Nica como lo llamaba Gerardo Quintero (+) fue desde su llegada al equipo en la temporada 1979-80 hasta la de 1984-85, cuando en medio de una reyerta entre Aguilas y Magallanes sufriera una lesión que lo sacó del béisbol.
Muchos dicen que en medio de la trifulca lo buscaron intencionalmente para lesionarlo por lo que su aporte significaba para el equipo, que luchaba con Magallanes el último cupo de la clasificación en ese momento. Su leyenda está escrita con letras doradas en la historia de Aguilas del Zulia, por lo que más pronto que tarde debería estar en el salón de la fama del béisbol zuliano.
Solarte lanzó 14 temporadas con Aguilas del Zulia, un lanzador de mucho coraje y pundonor, en sus primeros años no tuvo un rol definido, podía ser abridor o relevista, destacándose más en el rol definido apagafuegos, siendo el cerrojo estelar del equipo en las temporadas 1998-99, hasta la 2006-07.
Fue un lanzador que se desarrolló tardíamente, después de salir del béisbol organizado pero con una gran carrera en el béisbol mexicano, donde brilló con Los Acereros de Monclova y con Langosteros de Cancún.
Silvino Bracho por su parte está en su décima temporada con Aguilas del Zulia, siendo el cerrador estelar desde la campaña 2020-21, imponiéndose desde ese entonces la frase de Rafael Petit “Pupilo Time” cada vez que viene a preservar las ventajas aguiluhas en los innings de cierre.
Tres grandes de la historia rapaz, quienes junto a criollos de gran valía como Julio Machado, Danilo Leon, Blas Cedeño (+), Richard Garcés, e importados como Jay Baller, y Dean Wilkins, han sido los relevistas mas destacados en la historia deportiva del club.
Será Hasta la Próxima Dios Mediante.





































