Maibort Petit: Documentos comprueban la negligencia de Chávez y Maduro frente al reclamo sobre el Esequibo

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Más allá de la retórica política, una serie de documentos comprueban que las dos administraciones chavistas tuvieron pleno conocimiento de las actividades desarrolladas por el gobierno guyanés en la zona en reclamación e, incluso, en la proyección marítima del estado Delta Amacuro, sin que actuaran en defensa de los intereses de Venezuela.

Por Maibort Petit
El fallecido expresidente, Hugo Chávez, como su sucesor en el cargo, Nicolás Maduro, podrían llegar a ser los responsables de que la república pierda definitivamente el territorio del Esequibo —o Guayana Esequiba—, dada la ineptitud, negligencia y hasta la indiferencia mostrada ante las señales y alarmas que en diversas oportunidades advirtieron de que podría estar a punto de concretarse la pérdida definitiva de la que se conoce como la zona en reclamación. Así lo prueban diversos documentos de los que hemos tenido conocimiento.

Durante la administración de Chávez, este fue debidamente informado de todas las acciones emprendidas por el gobierno guyanés que atentaban contra la soberanía venezolana en el territorio del Esequibo y en el mar territorial, el área de la proyección marítima de la zona en reclamación y la proyección marítima del estado Delta Amacuro y, sin embargo, nada hizo para frenar esta situación, muy por el contrario promovió una posición que fue interpretada como de amparo a las pretensiones del vecino país sobre el territorio y la fachada atlántica reclamada por Venezuela. Su ministro de Relaciones Exteriores y también vicepresidente ejecutivo, a la sazón el presidente actual, Nicolás Maduro, fue alertado sin que entonces ni ahora haya asumido una posición firme ante lo que se perfila como la consolidación del más grande despojo territorial que ha sufrido el país en toda su historia.
Los documentos en cuestión igualmente comprueban las erráticas decisiones y posturas adoptadas por los gobiernos de Chávez y Maduro denunciadas en múltiples oportunidades por expertos en la materia que se han levantado para alertar sobre las equivocaciones cometidas por las administraciones chavistas en el proceso de reclamo.
La advertencia de Ramírez a Maduro
En fecha 21 de febrero de 2013, cuando Nicolás Maduro ejercía la vicepresidencia ejecutiva, recibió un punto de cuenta en el que Rafael Ramírez, para entonces ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería, le informó que la concesión petrolera que el gobierno de Guyana le otorgó a las empresas Exxon Mobil y Shell en el denominado bloque Stabroek para que estas compañías iniciaran las labores de exploración sísmica 3D Costa afuera, comprendían no solamente el área de la proyección marítima de la zona en reclamación sujeta al Acuerdo de Ginebra de 1966, sino también la proyección marítima del estado Delta Amacuro.

En esa oportunidad Ramírez alertó a Maduro de que tal hecho ameritaba la activación de los canales diplomáticos ante el gobierno guyanés, a objeto de fijar una posición en correspondencia al resguardo de la soberanía marítima venezolana y de la defensa de los intereses de la nación.
Recomendó informar a Guyana sobre los estudios geotécnicos, geofísicos, oceanográficos y batrimétricos que se disponía a desplegar Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA) con el fin de obtener los datos técnicos necesarios que le permitieran solicitar a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental, adscrita a la Convención del Derecho al Mar de la Organización de Naciones Unidas (ONU), la determinación oficial de la extensión de la plataforma continental de la fachada atlántica de Venezuela.
Rafael Ramírez le recordó a Nicolás Maduro que en 1999 el gobierno guyanés le otorgó a la compañía Esso Exploration and Production Guyana LTD, una subsidiaria de la empresa estadounidense Exxon Mobil Corp, una concesión para la exploración de hidrocarburos en el Bloque Stabroek, en la que Shell Exploration and Production Guyana adquirió el 25 por ciento de los derechos de exploración, conservando Exxon el 75 por ciento restante. Igualmente, para la misma fecha, la administración guyanesa dio una concesión similar a la empresa canadiense Century GY en el Bloque Pomeroon. Tanto una como otra, preveían operaciones en aguas marítimas ubicadas en la proyección marítima de la zona que reclama Venezuela y ocupan un 60 por ciento del área que corresponde a la fachada atlántica venezolana. Tales hechos fueron protestados diplomáticamente por Venezuela, al tiempo que se denunció ante el Consejo Mundial del Petróleo en los años 2000 y 2002, objetando firmemente los  trabajos exploratorios en esa área.
También el titular de la cartera petrolera para la época hizo referencia a la advertencia formulada por el Ministerio de Recursos Naturales de Guyana a los pescadores y marineros, a objeto de que tomaran precauciones ante las actividades de exploración sísmica 3D que se realizaría costa afuera de Guyana entre el 20 de enero y mediados de marzo de 2013. El despacho guyanés refería en esa oportunidad que las exploraciones petroleras en la fachada atlántica se enmarcaban en la política de concesiones que adelanta Guyana, las cuales tienen una doble connotación, la captación de inversión extranjera en lo económico y el ejercicio de la soberanía en un espacio marítimo generado por el Territorio Esequibo en disputa con Venezuela, en el ámbito político.


Ramírez le explicó a Maduro que la estrategia de Guyana estaba dirigida a crear condiciones de hecho que favorecieran la solicitud de extensión de su plataforma continental ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental en 2009, así como también favorecer su posición en la reclamación del Esequibo mediante la participación de terceros estados en las concesiones para la explotación de recursos en espacios en reclamación.

Ante el persistente riesgo y amenaza de extender su plataforma continental afectando los derechos soberanos venezolanos en la fachada atlántica, Ramírez refirió que era prioritario y fundamental el conocimiento preciso y oportuno del límite de la Plataforma Continental Extendida de Venezuela de modo de fortalecer el ejercicio de la soberanía en el Océano Atlántico, con la posibilidad de identificar zonas prospectivas para la explotación de hidrocarburos. Informó que su despacho había incluido en la cartera de Proyectos Mayores del Plan Sectorial de Hidrocarburos 2013-2019, que PDVSA ejecutara estudios para la adquisición de información para determinar la extensión de la plataforma continental. Refirió que los resultados de los estudios aportarían los fundamentos técnicos y jurídicos para respaldar y sustentar ante la Comisión de Límites de la Plataforma Continental el pronunciamiento oficial sobre la extensión de la Plataforma Continental de la República Bolivariana de Venezuela.
Rafael Ramírez recomendó a Nicolás Maduro instruir a los órganos competentes a incoar las acciones diplomáticas pertinentes para impedir la continuidad de las actividades exploratorias autorizadas por Guyana y patrocinadas por empresas trasnacionales, en el área marítima que  comprende a la proyección marítima de la zona en reclamación que está sujeta al Acuerdo de Ginebra de 1966, así como a la proyección marítima del estado Delta Amacuro.
Subrayó lo pertinente de informar al gobierno guyanés sobre las actividades programadas por PDVSA relativas a los estudios geotécnicos, geofísicos, oceanográficos y batimétricos para la adquisición de información con fines de determinar la extensión de la Plataforma Continental en la fachada atlántica de Venezuela, a desarrollarse en una área marítima de 54.270 Km2 aproximadamente, al sur de la línea fronteriza entre Venezuela y Trinidad y Tobago y al norte de Guyana y Surinam.
El recordatorio a Asdrúbal Chávez
El 9 de marzo de 2015, desde el Despacho del Viceministro de Hidrocarburos, Ángel González, se remitió un documento dirigido al titular del Ministerio, Asdrúbal Chávez, en el que le recordaba que en 2013 se le informó oportunamente al presidente de la república, Nicolás Maduro, sobre la situación de la delimitación entre Venezuela y Guyana.
Específicamente se le alertaba con relación al área marítima cercana al estado Delta Amacuro como consecuencia del otorgamiento por parte del gobierno guyanés de una concesión a las empresas Exxon Mobil y Shell en el bloque denominado Stabroek para exploración sísmica 3D costa afuera en el área que comprende tanto la proyección marítima de la zona en reclamación sujeta al acuerdo de ginebra de 1966, como a la proyección marítima del Estado Delta Amacuro, tal como ya se apuntó líneas arriba.
Se le refirió en ese entonces a Maduro que tal situación podía constituir una potencial amenaza, por lo que debían activarse los canales diplomáticos ante el gobierno guyanés, para fijar posición respecto al resguardo de la soberanía marítima y en defensa de los intereses venezolanos.
Igualmente se instaba a informar a Guyana sobre los estudios técnicos y científicos necesarios que desplegaría PDVSA y que constituirán el soporte fundamental para determinar la extensión de la plataforma continental más allá de las 200 millas náuticas en la fachada atlántica de Venezuela, la cual sería solicitada a la Comisión de Límites de la Plataforma Continental (CLPC) adscrita a la ONU.

A Asdrúbal Chávez se le expusieron —tal como se le había referido a Nicolás Maduro en su oportunidad— que en 1999 el gobierno de Guyana otorgó a Esso Exploration and Production Guyana               LTD una concesión para la exploración de hidrocarburos en el Bloque Stabroek en la que la compañía subsidiaria de Shell adquirió el 25 por ciento de los derechos de exploración, conservando Exxon el 75 por ciento restante. También se le refirió que en la misma fecha, el gobierno guyanés otorgó otra concesión similar a la empresa canadiense Century GY en el Bloque Pomeroon. Estas dos concesiones se hicieron sobre aguas pertenecientes a la proyección marítima de la zona en reclamación por parte de Venezuela, las cuales ocupan el 60 por ciento del área que corresponde a la fachada atlántica venezolana.
Al ministro se le dio a conocer un resumen de la reclamación venezolana sobre el territorio Esequibo, precisando las distintas acciones emprendidas por el gobierno, entre ellas, la denuncia  ante el Consejo Mundial del Petróleo en 2000 y 2002 para objetar los trabajos exploratorios en esa área y el reiterado accionar de Guyana que contravienen las normas que rigen en situaciones en las que está vigente un reclamo territorial como el planteado en el caso entre Venezuela y Guyana. Esto porque la estrategia guyanesa gira en torno a crear condiciones de hecho que favorezcan su posición en la reclamación por el Territorio Esequibo.
Del mismo modo se le refirió que Trinidad y Tobago, Surinam y Barbados entregaron a la CLPC la información técnica, científica y jurídica para solicitar la extensión de sus respectivas Plataformas Continentales, lo cual fue protestado por la cancillería de Venezuela. Se le indicó que, además, Barbados inició una ronda licitatoria para la exploración de hidrocarburos en 26 bloques costa afuera que ocupaban aguas territoriales venezolanas en 2008, hecho que también fue protestado por el gobierno venezolano.
Estimando que persiste el riesgo y amenaza latente por parte de los países señalados de querer extender sus respectivas plataformas continentales en afectación de los derechos soberanos venezolanos en la Fachada Atlántica, se hacía imperativo conocer exactamente y con precisión el límite de la Plataforma Continental Extendida de Venezuela.
En aras de esto último, se refirió que el Ministerio del Poder Popular de Petróleo y Minería incluyó en la cartera de Proyectos Mayores del Plan Sectorial de Hidrocarburos 2013-2019, la ejecución, por parte de PDVSA de los Estudios para la Adquisición de Información para Determinar la Extensión de la Plataforma Continental con carácter prioritario.
Se le informaron al ministro las recomendaciones que se le habían formulado al presidente Nicolás Maduro y a las que ya hemos hecho referencia en las líneas precedentes.

El 13 de abril de 2015, desde el despacho del ministro del Poder Popular de Petróleo y Minería, Asdrúbal Chávez, se remitió al presidente de PDVSA para la época, Eulogio Del Pino, una esquela suscrita por el viceministro de Hidrocarburos, Ángel González, relativa a un viaje realizado a la República de Guyana en compañía del canciller venezolano.

En dicha esquela, el viceministro, Ángel González, refirió a Asdrúbal Chávez que siguiendo sus instrucciones, el 26 de marzo de 2015, había acompañado a la canciller, Delcy Rodríguez, a una reunión bilateral con su homólogo guyanés celebrada en Trinidad y Tobago, en la que los representantes de ambas naciones trataron los aspectos legales, técnicos y políticos relacionados con las controversias asociadas a los límites fronterizos entre los dos países.
González se refirió, en primer lugar, a los temas legales, siendo el primero de estos asuntos la figura del Buen Oficiante elegido y aceptado por las partes con el objetivo de acercar a ambos gobiernos en procura de una solución satisfactoria, tal como lo establece el Acuerdo de Ginebra suscrito en 1966.
Recayó esta responsabilidad en el jamaiquino, Norman Girvan, representante de la ONU hasta la fecha de su fallecimiento en abril del 2014. Se acordó en la reunión mantener esta figura y nominar de común acuerdo al sustituto.
Las cancillerías de ambos gobiernos debían coordinarse para cumplir este cometido.
El segundo de los temas legales, refería que el Acuerdo de Ginebra buscaba primero dirimir el reclamo sobre la delimitación del territorio terrestre, para luego proceder a realizar la proyección de dichos límites hacia la fachada atlántica y, de esta manera, delimitar el territorio marítimo.
El tercer tema legal apuntaba la importancia de activar la asesoría legal de un bufete corno Kurtis, con experiencia resolver las controversias limítrofes ante instancias internacionales.
El segundo asunto discutido por los representantes de ambas naciones fueron los temas técnicos que, como primer punto planteaba la creación de un Comité Técnico entre ambas repúblicas cuya finalidad era el análisis de la delimitación de las áreas terrestres y marítimas, con metas y objetivos establecidos de forma clara y cumpliendo un cronograma de trabajo que permitiera la obtención de resultados concretos.

También refería que la canciller Delcy Rodríguez ofreció la posibilidad de que PDVSA se encargara de desarrollar el programa de exploración sísmica en el área en disputa y no la Exxon-Mobil, pues la participación de esta última representa para Venezuela una gran preocupación, amenaza y provocación imperial.
Por último, las representaciones de Venezuela y Guyana trataron los temas políticos y, así, en primer lugar, se ratificó la preocupación por la presencia de Exxon Mobil en las aguas territoriales aún en reclamación.
En segundo término, se dejó sentado que Venezuela no teme a la confrontación con el imperio más poderoso del mundo, pero sí desea evitar que tal situación afecte la relación bilateral.
Por último, se recordó el compromiso que Venezuela ha demostrado con la región mediante iniciativas como Petrocaribe y la Unasur con el propósito de estrechar los lazos de cooperación y apoyo entre países hermanos.
Informe sobre Exxon
Existe un informe sobre ExxonMobil fechado en julio de 2015 en el que se realiza un análisis de la empresa que destaca que los indicadores del sector aguas arriba están alineados con las estrategias trazadas las cuales apuntan a un ciclo de inversiones intenso en capital enfocadas, particularmente, en proyectos de largo plazo.
Indica el informe que aun cuando las inversiones se encontraban a la baja, se preveía que la producción se incrementaría después de tres años de caída, esperándose llegar a los 4,3 millones de barriles diarios para el 2017 y que la tasa de crecimiento se mantuviera al 2020.
En 2015 ExxonMobil confirmó su estrategia de disciplina en las inversiones de largo plazo y advirtió que la empresa no esperaba una recuperación de los precios, sino soportar el suministro por la resiliencia de la recuperación de la producción del petróleo de esquisto y el de crudo en áreas geopolíticamente volátiles.
En cuanto a inversiones, en el largo plazo, ExxonMobil perfiló una estrategia sustentada en la gestión del riesgo, la excelencia de las operaciones, inversiones y disciplina en costos, una mayor ejecución de proyectos, gestión de portafolio, y liderazgo en la integración y tecnología.
Estimaban que para 2015 el presupuesto sería de USD 34 mil millones es, es decir un declive de 12 por ciento con respecto a los USD 38,5 mil millones de 2014 y 10 por ciento inferior con relación a la estrategia planteada en las guías del 2014.
Entre otras consideraciones relativas al desempeño operacional, la producción de líquidos y gas, lo recursos, los proyectos principales, el informe preveía que en materia de exploración los principales planes de la Exxon Mobil se dirigirían, en lo que a pozos principales se refería, a Argentina, Angola, Australia, Papúa Nueva Guinea, Kurdistán, Rumania, Noruega, Canadá, Golfo de México, Colombia y Guyana. Mientras que las nuevas adquisiciones apuntaban a Argentina, Brasil, Golfo de México, Canadá, Costa Este, EE.UU. Guinea Ecuatorial, Costa de Marfil, Mar del Norte, Rumania y Papúa Nueva Guinea.
Sobre el proyecto de exploración en Guyana en el Pozo Liza-1, el informe indica que el 20 de mayo de 2015, ExxonMobil anunció el descubrimiento de crudo en el mismo, ubicado en el Bloque Stabroek en aguas afueras a una profundidad de 5.433 metros en 1.743 metros de agua. Refiere que también participaron las empresas Hess (30%) y Nexen (25%, subsidiaria de CNOOC).
Se apunta que este sería el primer descubrimiento de crudo en la historia de Guyana, pero se advertía que llevaría meses para comprobar el tamaño y potencial comercial del descubrimiento. Aun así, se creía que dicho pozo podría tener una reserva de 350 millones de barriles que podían explotarse a través de un Contrato de Producción Compartida, lo que permitiría ganancias al momento de que se incrementara el precio del crudo.
El informe refiere que de acuerdo a la consultora WoodMackenzie, “este nuevo descubrimiento (pozo) se encuentra en aguas territoriales que no están en disputa con Venezuela, sin embargo una porción del Bloque Stabroek se extiende hacia el territorio en reclamación por Venezuela”.

Las actividades petroleras de Guyana
En fecha 23 de julio de 2015, la Dirección Ejecutiva de Exploración y Estudios Integrados de Yacimientos adscrita a la Gerencia General de Exploración de PDVSA, presentó un informe relativo a la importancia del descubrimiento del Pozo Liza-1 del Bloque Stabroek ubicado Costa Afuera de Guyana y del Territorio en Reclamación del Esequibo, así como a las implicaciones exploratorias y económicas que esto tiene para la fachada atlántica de Venezuela.

El reporte da cuenta de los dos tipos de licencias de hidrocarburos otorgadas por el gobierno de Guyana, entre las que hace mención a la licencia de prospección de petróleo y la licencia de Producción de Petróleo, las cuales son expedidas de acuerdo a las pautas de la Ley de Petróleo N° 3 (1986).
Las solicitudes de licencias deben formularse ante el ministro de Recursos Naturales y Ambiente, a través de la Comisión de Geología y Minas de Guyana y son otorgadas mediante el análisis de los recaudos exigidos en la solicitud realizada por cada empresa, a discreción del ministro.
Hasta el momento las licencias otorgadas por Guyana están referidas a las etapas previas a la producción petrolera, pues de este última no se ha expedido ninguna.

El informe hacía mención a las licencias de exploración otorgadas y por otorgar en Bloques Costa Afuera de Guyana y de la Guayana Esequiba.
Así tenemos, en primer lugar, en el Bloque Costa Afuera Corentyne, el cual se ubica 100 por ciento en Aguas Territoriales de Guyana), las otorgada en agosto de 1998 a la empresa canadiense CGX Energy con participación del 100 por ciento, cubre un área de 6.212 Km2.
Luego de haber cubierto diversas etapas el gobierno guyanés aprobó una extensión del 31 mayo 2015 hasta el 31 octubre 2015, para el inicio de la perforación del siguiente pozo exploratorio, a los fines de asegurar el tiempo de arribo del taladro a Guyana.
En segundo lugar está el Bloque Costa Afuera Demerara, ubicado 100 por ciento en Aguas Territoriales de Venezuela en la Guayana Esequiba.
El bloque se asignó en enero de 2001 a la canadiense CGX Energy con participación del 100 por ciento para cubrir un área de 3.975 Km2. Esta compañía tiene como accionista mayoritario de CGX Energy es la empresa Pacific Rubiales de Canadá.
La empresa reprocesó los datos sísmicos existentes en el bloque e identificó dos prospectos que fueron calificados de alto riesgo.
En febrero de 2013 se negoció con el gobierno una nueva licencia de exploración y la empresa aceptó realizar 1.000 Km2 de sísmica 3D y perforar un pozo exploratorio dentro del período inicial de 4 años. Se planificó la perforación del pozo exploratorio para el segundo semestre de 2016.
El Bloque Costa Afuera Roraima, que se ubica 90 por ciento en Aguas Territoriales de Venezuela y 10 por ciento en Aguas Territoriales de Venezuela en la Guayana Esequiba, se asignó por parte de Guyana a mediados del 2012 a la empresa Anadarko Petroleum, quien posee el 100 por ciento de interés. El bloque cubre un área de 20.000 Km2.
Anadarko planificó la adquisición en el 2013 de nuevos datos sísmicos 2D en el bloque y en octubre 2013, cuando el barco “RV Teknik Perdana” llevaba a cabo tal tarea, fue detenido por la patrullera oceánica venezolana “Yakuana”.
Las operaciones de exploración han sido pospuestas por Anadarko hasta la resolución de los límites entre los dos países.
El Bloque Costa Afuera Kanuku, ubicado 100 por ciento en Aguas Territoriales de Guyana, se otorgó en mayo 2013 a Repsol, que en julio del mismo año se asoció con Tullow Oil (Reino Unido). El bloque cubre un área de 6.525 Km2.
En diciembre de 2013 se amplió la sociedad con la entrada de la empresa RWE (Alemania) y la participación en el bloque quedó conformada con Repsol (Operador) con 40 por ciento, Tullow con participación de 30 por ciento y RWE con participación de 30 por ciento.
En el 2014, los socios adquirieron 3.157 Km2 de sísmica 3D y 857 Km. de sísmica 2D y luego de finalizar los estudios técnicos dichos socios debían determinar si pasaban a la siguiente fase que incluía la perforación de un pozo exploratorio. Esta decisión debía tomarse a finales de 2015.
Respecto al Pozo Liza-1
La licencia de exploración de este pozo se otorgó a ExxonMobil en junio de 1999 con 100 por ciento de interés. Sin embargo, para ese momento la empresa buscaba socios.
El área del bloque es de 26.806 Km2, ubicándose el 67 por ciento —a saber, 17.960 Km2— del bloque en el Esequibo.
En 2008, la GGMC contrató a la empresa PGS para los trabajos de levantamiento 2D tipo multi cliente.
En 2009, Shell ingresó con 25 por ciento y en 2012 esta participación se incrementó un 25 por ciento para un total de 50 por ciento.
En marzo de 2013, los socios completaron la adquisición de sísmica 3D sobre una parte del bloque y en 2014 Shell vendió su 50 por ciento, por lo que al momento de emitirse el informe ExxonMobil (Operador) tenía una participación de 45 por ciento, Hess Corporatíon (EE. UU.) participaba con 30 por ciento y China National Offshore Oil Company (CNOOC) lo hacía con 25 por ciento.
Para marzo de 2015, Esso Exploration and Production Guyana Ltd. (EEPGL) programó el inicio de la perforación del primer pozo en el prospecto Liza con el barco Deepwater Champion. Como resultado de esta actividad exploratoria encontró 295 pies (90 metros) de arena neta con petróleo de alta calidad.
Sobre esto la empresa Exxon comunicó: “Analizando datos obtenidos por el pozo para determinar con precisión la viabilidad comercial del prospecto y evaluar el potencial de recursos en el bloque. Hay razones para ser optimistas”.
Este fue el primer descubrimiento exitoso costa afuera de Guyana.

@maibortpetit