Esta semana tanto la Asociación de Jugadores de Grandes Ligas como la Oficina del Comisionado presentaron sus propuestas a la opinión pública, con miras a la discusión del próximo contrato colectivo, al expirar el vigente el 1 de diciembre de este año.
El escenario ideal para ambas partes, es llegar a un acuerdo que evite cualquier conflicto que lleve a un paro patronal o a una huelga, eventos ocurridos en el pasado, cuyos resultados fueron negativos en la percepción de los aficionados, quienes son finalmente el sostén del negocio.
El punto en discordia es el establecimiento de un tope salarial como existe en las otras ligas deportivas de los Estados Unidos, llámese NFL, NBA, NHL, MLS, WNBA, y NWSL. Para Los propietarios el sueño sería un tope rígido, como existe en la NFL, la liga de mayor cantidad de seguidores en el país, con un porcentaje de aceptación del 43% en el público adulto, según estudios recientes.
Siendo su aplicación un obstáculo que divide a los propietarios de los equipos, al tener en estos momentos ocho organizaciones que superan la cifra propuesta por MLB, de 245.3 millones de dólares, con un mínimo de 171.2 a partir del 2027 para cada uno de los equipos.
Partiendo de esta propuesta, Dodgers, Mets, Yankees, Toronto, Filadelfia, Boston, San Diego y Atlanta, tendrían que reducir su nómina sustancialmente para cumplir con esta medida. Mientras que doce conjuntos tendrían que Incrementarla significativamente, Miami, Cleveland, Tampa Bay, Medias Blancas, San Luis, Washington, Pittsburgh, Minnesota, Milwaukee, Atléticos, Colorado y Cincinnati.
Es de suponer que para efectuar la propuesta la oficina del comisionado contó con la aprobación de los 30 equipos, aunque las diferencias expresadas en el párrafo anterior hacen ver que no deben estar todos de acuerdo, por diferentes razones, las cuales abarcan resultados deportivos, tamaño del mercado, e ingresos por TV regional.
Solo en lo deportivo si la temporada regular hubiese terminado el sábado 30, de los ocho obligados a reducir su nómina hay solo tres con boleto a post temporada, Dodgers, Yankees y Toronto. Mientras que en el grupo de los de poca inversión, con la imposición de incrementar su nómina en el 2027, Cleveland, Tampa Bay, Milwaukee y Medias Blancas estarían participando en la fiesta de los play offs.
Con todos esos escenarios llegar a un consenso entre las treinta organizaciones no debe haber sido fácil, así como seguir buscándolo en la medida que las negociaciones avancen. Ejemplos de organizaciones como Cleveland, Tampa Bay, Milwaukee han entendido como ser competitivos año tras año a pesar de sus limitaciones, como también de otras que han sacrificado años para poder tener las mejores escogencias en el draft y armar un equipo con esa base, tal como lo hicieron Houston el más exitoso en los últimos años, Baltimore y ahora los sorprendentes Medias Blancas.
Así como limitar la inversion de franquicias como Dodgers, Yankees, Mets y Boston, los cuales lo hacen porque sus márgenes de ganancia económicas son superiores a los del resto de organizaciones.
Por eso aunque es evidente que la Asociación de Peloteros no llega en su mejor momento, por la salida reciente de su líder Tony Clark, objeto de investigaciones por el manejo dado a la misma. Teniendo en Bruce Meyer su director interino, como negociador así como fue en la discusión pasada, teniendo la ventaja de saber la posible falta de acuerdo de los treinta propietarios de equipos como punto a favor, para tratar de no ceder ante la propuesta del tope salarial, como lo tienen las otras ligas deportivas de Estados Unidos.
No parece fácil pero lo positivo de ambas propuestas es que las dos partes están de acuerdo en el punto de tratar de mejorar la competitividad y de castigar aquellas franquicias no competitivas. Sería bueno para el béisbol a pesar de tener un modelo diferente de construcción en lo deportivo, el surgimiento de equipos con éxito deportivo como en la NBA, a base del draft ha sucedido con los protagonistas de la Conferencia del Oeste, San Antonio el nuevo campeón y Oklahoma City, el campeón saliente.
Balance Competitivo
En 1968 ante el dominio de los lanzadores sobre la ofensiva, se decidió bajar la altura del montículo de 15 a 10 pulgadas, en una medida que se conoció como el efecto Bob Gibson al haber terminado este con una efectividad de 1.12 la temporada.
Con el tiempo Gibson señaló que ese fue el castigo de MLB, hacia los lanzadores, debido a su gran campaña, haciendo el trabajo de hacer out a los bateadores más difícil. Pero con los bajos averages, la cantidad de ponches el debate sobre una nueva modificación debería estar en la palestra.
Esta semana el cronista Jeff Fassan, en un su cuenta X, presentaba estas estadísticas de los principales lanzadores de esta campaña, Shohei Ohtani (Dodgers) con efectividad de 0.82, y un OPS en su contra de .447, Cristopher Sánchez (Filadelfia) 1.47 de efectividad, más una racha de 44.2 IP sin permitir carreras, Jacob Misiorowski (Milwaukee) 1.83 de carreras limpias permitidas, con 100 K en 64 IP, Chris Sale (Atlanta) 1.83, 38% de Chase, que se traduce con el número de pitcheos fuera de la zona de strike a los que los bateadores le hacen swing, Chase Burns (Cincinnati) 1.96, whiff 34, cantidad de swines fallidos a sus envíos. Dominio que nos hace pensar en que nuevamente la MLB debería buscar equilibrar nuevamente pitceho y bateo.
Son muchas las aristas, pero sin duda la tendencia de buscar elevar más la pelota a la hora de hacer contacto para buscar más jonrones, discriminar a los bateadores que hacen contacto sin fuerza como Luis Arraez, o sencillamente la presencia de unos fenómenos como lanzadores existentes en la actualidad, incluyendo en esa lista a Masón Miller y al lesionado Tarik Skubal, pudiéramos concluir es esta una generación privilegiada de pitchers, por encima de la mayoría de los bateadores actuales.
Guillermo Quiroz con un reto bastante alto
Esta semana Aguilas del Zulia, oficializó a Guillermo Quiroz como su manager para la temporada 2026-27, en sustitución de Lipso Nava, teniendo el ex grande liga de 44 año, un reto bastante alto por delante.
Quiroz quien se desempeña como manager de la sucursal clase A fuerte, de los Medias Blancas de Chicago ha dirigido por seis años en ligas menores, entre clase A y doble A, presentando un récord de 328-369. Ha sido un ganador en su carrera, campeón mundial de pequeñas ligas en categorías infantil 1984 y Senior 1986, con Águilas del Zulia en la 1999-2000, tiene la obligación de mantener al conjunto en el grupo de clasificados al Round Robin por lo menos, en su estreno en la difícil pelota venezolana en rol de estratega.
Porque si además el suplir a Nava que en seis campañas en tres etapas, llevó a los zulianos a cinco post temporadas, récord de la franquicia, fuera fácil, un comunicado de la gerencia de Águilas dando las razones de la no continuidad y el porque de su contratación lo comprometen aún más ante la exigente fanaticada aguilucha.
Deseándole lo mejor en este reto, donde además deberá contar con el apoyo gerencial para conseguir la participación de todos los criollos del equipo la mayor cantidad de tiempo posible y de una mejor importación que la de la campaña pasada, para así poder lograr algo más que la clasificación como se expresa en el citado documento.
Será hasta la próxima Dios Mediante.
@tonosolerp




































