El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que el proceso judicial contra Nicolás Maduro continuará su curso en los tribunales estadounidenses y calificó su captura, ocurrida el pasado 3 de enero, como un importante logro para Washington.
Consultado por el periodista David Alandete desde la Casa Blanca, Trump afirmó que Maduro «hizo cosas muy malas» y reiteró que su detención representó un éxito para Estados Unidos.
La declaración se produce después de que la Fiscalía estadounidense presentara una nueva imputación contra Maduro y su esposa, Cilia Flores, por presunta conspiración para cometer torturas. El expediente describe supuestos actos de represión contra opositores, militares y personas detenidas, incluidos tres ciudadanos estadounidenses.
Entre los abusos señalados figuran presiones, descargas eléctricas y amenazas contra familiares de los detenidos. Estos cargos se suman a las acusaciones previas por presunta conspiración para importar cocaína a Estados Unidos y delitos relacionados con armas.
La nueva imputación amplía el frente judicial contra Maduro y Flores, mientras la defensa de esta última mantiene una solicitud de arresto domiciliario pendiente de audiencia.
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