Los agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos tienen prohibido perseguir a vehículos que no se detengan y solo podrán realizar controles de tráfico si han completado cursos específicos de capacitación, de acuerdo con nuevas directrices internas emitidas por la agencia.
El memorando, enviado a los oficiales de la división de Operaciones de Control y Deportación y obtenido por The Associated Press, establece que los agentes no pueden iniciar persecuciones de vehículos que se nieguen a detenerse. En esos casos, deberán registrar la información del automóvil para una investigación posterior.
Las instrucciones, firmadas el miércoles por Marcos Charles, director ejecutivo asociado de ICE, buscan reforzar la seguridad durante los controles de tráfico después de una serie de incidentes en los que agentes de la agencia utilizaron sus armas contra conductores.
Desde el año pasado, agentes de ICE han disparado en más de una docena de estos encuentros. Al menos cuatro personas murieron y varias más resultaron heridas.
Las nuevas reglas llegan después de que la administración de Donald Trump enfrentara tensiones internas sobre el uso de los controles de tráfico como herramienta de aplicación de las leyes migratorias. En julio, dos tiroteos mortales protagonizados por agentes de ICE, uno en Maine y otro en Texas, llevaron a la agencia a ordenar temporalmente la suspensión de la mayoría de estas operaciones.
La medida duró poco. Trump pidió al día siguiente que ICE mantuviera los controles de tráfico y los calificó como una de las herramientas más importantes y efectivas de la agencia para combatir el crimen.
ICE se encuentra bajo presión de la Casa Blanca para aumentar las deportaciones, mientras sus arrestos han alcanzado cifras récord. Al mismo tiempo, la expansión acelerada de la plantilla durante el último año generó cuestionamientos sobre la preparación de algunos agentes destinados a patrullar las calles.
La agencia restó importancia al nuevo memorando y señaló que se trata de directrices destinadas a recordar a los agentes los procedimientos vigentes. “Continúan las detenciones de vehículos y los arrestos de inmigrantes indocumentados”, afirmó ICE en un comunicado.
Nuevos requisitos para los agentes
Las directrices ordenan a las oficinas regionales de ICE verificar que los vehículos utilizados durante los controles de tráfico estén equipados con luces y sirenas que permitan identificarlos como vehículos policiales.
También establecen que todos los agentes presentes durante una detención deben portar y activar sus cámaras corporales de acuerdo con las políticas de la agencia.
Además, solo los agentes que hayan completado uno de cinco cursos de capacitación específicos podrán realizar controles de tráfico. Quienes no hayan recibido esa formación podrán participar únicamente como acompañantes y no estarán autorizados a conducir los vehículos utilizados en las operaciones.
El memorando también permite que agentes capacitados continúen utilizando la llamada técnica de inmovilización, que consiste en emplear un vehículo o una barrera física para detener otro automóvil. El uso de bandas de clavos para desinflar los neumáticos también queda reservado a agentes que hayan recibido capacitación específica.
Un caso en Texas expuso fallas
El memorando fue emitido el mismo día en que una audiencia judicial en Texas expuso las circunstancias de un operativo de ICE que terminó con un repartidor herido de bala en Austin el mes pasado.
Durante la audiencia de fianza de Wilber Rafael Garcés Pérez, el testimonio reveló que el agente que disparó contra el vehículo no llevaba una cámara corporal. Otro agente involucrado sí portaba una, pero conducía un automóvil diferente y la apagó durante la persecución.
Los fiscales presentaron imágenes de vigilancia que muestran a un agente de ICE siguiendo a Garcés Pérez a alta velocidad por calles residenciales después de que este huyera de un control de tráfico.
Garcés enfrenta cargos federales de agresión. Los investigadores sostienen que golpeó a un agente con el espejo retrovisor del lado del conductor, tras lo cual el funcionario disparó contra el automóvil y lo hirió en la espalda.
Sus abogados calificaron los cargos de “represalia” y sostienen que las imágenes disponibles no permiten determinar con claridad qué ocurrió durante el supuesto intento de huida.
Agencias




































