En el caso venezolano el concepto de “Soberanía” tiene un significado distinto al que tenía antes de la era chavista. Actualmente ese término se puede traducir en: suficiencia para resolver los grandes problemas de la sociedad, suficiencia de productividad para satisfacer las necesidades de la población, seguridad interna y protección de las fronteras, cumplimiento de las leyes, suficiencia de servicios básicos tales como electricidad, agua, educación y salud; capacidad de respuesta ante catástrofes naturales, garantías de desarrollo integral para toda la población y capacidad de autogobernarnos de forma aceptada por la mayoría.

El Nuevo Orden Mundial se define en dos grandes bloques: El que lidera los EEUU y el que lidera China. El bloque que mejor condiciones de vida ofrezca a la población será el que atraiga a las mayorías, que obligarán a sus dirigentes a la adhesión directa o indirecta al bloque correspondiente.
Venezuela en la actualidad carece de las condiciones que se describen como “soberanía”. El país que conocimos los mayores de 40 años ya no existe, fue destruido por el régimen chavista, con el consentimiento de la mayoría de los venezolanos, que aceptaron la idea de cambiar el estatus quo de entonces por una revolución, que devino en una gigantesca estafa, no sólo por un atraso de 20 años, también retrocedimos 40 años, perdimos los avances logrados en décadas.
Cómo superar ese error histórico, cómo reconstruir un país devastado y arruinado, sin recursos económicos, sin acceso a créditos, sin recursos humanos preparados, sin instituciones y sin fuerzas armadas que protejan la “soberanía”. La reciente tragedia sísmica evidenció la destrucción institucional del país y el desamparo absoluto de la población. Nos encontramos en una situación calamitosa que alcanza el límite de lo que un pueblo puede soportar. Sin embargo el instinto de supervivencia humana nos lleva a pensar en la única solución posible ante el abismo.
La conducción caótica del país en manos del chavismo se convirtió en una amenaza para la seguridad de la región, en especial para los EEUU. Durante la era chavista Venezuela se convirtió en una pieza geopolítica clave para los enemigos de los EEUU, quienes la utilizaron como plataforma regional en la ejecución de un plan diseñado para hacerle daño a los intereses de los EEUU y para la penetración sistemática en territorio continental americano, área tradicional de influencia de la primera potencia mundial. La amenaza cruzó la raya amarilla y el gigante del norte actuó con todo su poder. En una acción militar derrotaron al ejército chavista y se llevaron al hegemón. Desde ese día Venezuela quedó en un limbo que aún no define su futuro, ni presenta soluciones al presente. Venezuela no tiene recursos económicos para su reconstrucción, volver ser el país que eramos antes de la llegada del chavismo al poder, requiere de cuantiosas inversiones que no tenemos y demoraría varias décadas. Ese caos prolongado traerá una peligrosa inestabilidad.
Los recursos disponibles para ser invertidos en la recuperación de Venezuela están en los EEUU, pero nadie invierte en tierra ajena sin correr el riesgo de perder hasta la semilla. Debido a la alternabilidad del poder, Venezuela podría caer de nuevo en manos de enemigos de los EEUU o pudiese haber un golpe militar. Para que esos recursos fluyan desde los EEUU deberíamos ser territorio estadounidense, así ellos invertirán en sus propios intereses, como lo demanda la doctrina MAGA, que también serían nuestros intereses al ser parte de ese país.
En este contexto y ante la ocupación militar, política, económica y administrativa de Venezuela por los EEUU, surge la oferta del presidente Donald Trump: “anexarnos a la Unión Americana como el estado 51”. Lo que al principio pareció una broma de Trump, ahora se convierte en la única salida que nos queda para superar la calamidad, el atraso, el subdesarrollo, la inseguridad, la ruina, la destrucción institucional y física de Venezuela, de forma rápida y efectiva.
Analizando detenidamente la factibilidad de tal propuesta podemos destacar: Los requisitos legales por parte de los EEUU consisten en, un proyecto de ley presentado por el presidente Trump al Congreso de los EEUU, que necesita la aprobación de ambas cámaras por votación en mayoría simple. Por parte de Venezuela es necesario en primer lugar una consulta pública en forma de referendo vinculante, que requiere también su aprobación por mayoría simple. Luego sería necesaria una reforma de la Constitución que permita la anexión a los EEUU, con la aprobación de una mayoría calificada de los parlamentarios, quienes se verían obligados a cumplir el mandato de la población. Desde allí comenzará un proceso de adecuación del país para ser potable al modo de vida estadounidense. Ese proceso sería una experiencia única en la historia reciente.
El modelo político de los EEUU faculta a cada estado para ser independiente, permite que tenga sus propias leyes, impuestos, sistema electoral, himno, bandera, conservar sus tradiciones, cultura, valores e historia. Lo mismo sucedería con Venezuela, seríamos iguales a lo que somos hoy, pero bajo juridicción fedral, integrados políticamente a la gran potencia de occidente.
Entre las ventajas de anexarnos a la Unión Americana podemos mencionar:
- El territorio a ser anexado incluye la zona en reclamación conocida como la Guayana Esequiba. Venezuela posee los derechos sobre ese vasto territorio, rico en recursos naturales, tales como petróleo, gas, oro, diamantes, uranio, torio, dorio, coltan, y otras tierras raras de alto valor. Los EEUU con su poder haría efectiva la anexión de ese territorio y el referendo consultivo vinculante también se haría allí, consultando a sus habitantes si desean ser estadounidenses.
- Protección de las fronteras con Homeland Security. Para ingresar a Venezuela será necesario obtener la visa americana. Las aduanas, los puertos y aeropuertos tendrán un filtro efectivo, se evitaría la inmigración ilegal y el contrabando, así como la existencia de grupos armados fuera de la Ley.
- Los ingresos de los trabajadores se tabularán de acuerdo a los estándares estadounidenses, al igual que los impuestos y la seguridad social.
- Las empresas estadounidenses tendrán libertad de invertir en Venezuela, ya que serían inversiones dentro de su país, con todas las garantías correspondientes.
- El sector privado venezolano recibirá financiamiento de los organismos económicos de los EEUU, renovará su tecnología, cambiará sus procesos con los estándares americanos, tendrá acceso a equipos actualizados, podrá asociarse con empresas americanas y ampliará enormemente los mercados para sus productos.
- Los cuerpos policiales corruptos desaparecen y son sustituidos por los organismos policiales y de seguridad interna de los EEUU, con nuevas tecnologías y paradigmas en favor de la protección de los ciudadanos y sus bienes. Los venezolanos con vocación policial y con experiencia previa podrán ingresar a esos organismos de seguridad, adquirir entrenamiento y formación en las academias estadounidenses.
- Las fuerzas armadas enemigas del pueblo venezolano serán sustituidas por las Fuerzas Armadas de los EEUU, para la protección territorial, el orden interno y los ciudadanos. Igualmente los jóvenes venezolanos con vocación militar podrán ingresar y formarse en las academias militares estadounidenses, para ser oficiales, suboficiales y personal de tropa del mejor y más poderoso ejército del mundo.
- En la administración pública se acabarían las prácticas corruptas, las comisiones, matracas, abusos de poder, alcabalas, y demás atropellos al ciudadano. El sistema de justicia americano también será aplicado con toda fuerza en Venezuela.
- La deuda externa e interna de Venezuela será examinada. Los compromisos económicos suscritos por Maduro serán declarados ilegales, ya que el usurpador nació en Colombia. Esas deudas serán examinadas por los tribunales estadounidenses.
- El sistema educativo será modernizado con tecnologías y métodos de primer orden, igual sucederá con el sistema de salud. Esos derechos de los ciudadanos serán disfrutados de la misma forma que sucede en los EEUU.
- Las ciudades y los pueblos venezolanos conservarán su forma de vivir y sus particularidades, con la diferencia que estarán dentro de los Estados Unidos de América.
- Con todas las riquezas naturales y el potencial de desarrollo, Venezuela será uno de los estados más prósperos, bellos y ricos de la gran potencia occidental. Al contrario de lo que algunos opinan, en lugar de aumentar la emigración hacia otras regiones de los EEUU, los venezolanos y demás estadounidenses vendrán a fijar residencia dentro de Venezuela, por el clima, el bajo costo de la vida, las bellezas naturales y el potencial de desarrollo que ofrece en todas las áreas.
Definitivamente, la mejor decisión que podemos tomar los venezolanos para salir del atraso y el subdesarrollo que nos ha dejado el chavismo es aceptar la oferta del presidente Trump y anexarnos a la Unión Americana como estado 51, ser parte de la primera potencia mundial. En el futuro próximo debemos comenzar a debatir esta posibilidad en los gremios, universidades, partidos políticos, ONG, y en la sociedad venezolana.
Emiliano Faría Castillo
@fariaemiliano
Julio 2026.



































