La televisión estatal cubana informó este sábado la muerte de Ramiro Valdés Menéndez, uno de los comandantes históricos de la Revolución y figura clave en la construcción del sistema de represión e inteligencia del régimen instaurado por Fidel Castro.
Valdés, nacido en Artemisa en 1932, formó parte del grupo que participó en el asalto al cuartel Moncada en 1953 y más tarde integró las fuerzas guerrilleras de la Sierra Maestra. Tras el triunfo revolucionario de 1959, ocupó algunos de los cargos más influyentes dentro del aparato de poder cubano, entre ellos el de ministro del Interior y viceprimer ministro.
Su nombre quedó asociado especialmente a la creación y consolidación de los órganos de inteligencia y contrainteligencia del Estado cubano. En 1961 asumió el Ministerio del Interior y encabezó la organización del Departamento de Seguridad del Estado y de la Dirección General de Inteligencia, instituciones que se convirtieron en pilares del sistema de vigilancia y control político en la isla.
Durante las décadas más intensas de la Guerra Fría, Valdés mantuvo estrechas relaciones con los servicios de inteligencia del bloque soviético y fue considerado uno de los dirigentes más cercanos a la línea dura del castrismo. Diversos opositores y organizaciones de derechos humanos lo responsabilizaron por la persecución de disidentes, encarcelamientos por motivos políticos y la consolidación de la estructura represiva del régimen.
Conocido por sus detractores como “El Carnicero de Artemisa”, Valdés fue señalado por su papel en la represión ejercida desde los primeros años de la dictadura castrista. Su influencia se extendió más allá de las fronteras cubanas y en los últimos años fue mencionado por sectores de la oposición venezolana como uno de los asesores en materia de seguridad y control social del chavismo.
En un comunicado publicado en la plataforma X, la congresista estadounidense de origen cubano María Elvira Salazar escribió que el excomandante de la Revolución es «otro más que se muere y no puede pagar en la tierra todo el daño que hizo». Asimismo, indicó que su historia será recordada «como una de represión, sangre y sufrimiento» y que «nunca se olvide el dolor que causaron al pueblo cubano».
Aunque en abril de 2021 abandonó el Buró Político del Partido Comunista, conservó el cargo de viceprimer ministro y siguió siendo considerado una de las figuras históricas con mayor peso dentro de la élite gobernante.
En los últimos meses, su prolongada ausencia de actos públicos y reuniones oficiales había alimentado especulaciones sobre su estado de salud, en medio del hermetismo habitual de las autoridades cubanas respecto a la condición de los dirigentes históricos.
Con la muerte de Ramiro Valdés desaparece uno de los últimos sobrevivientes del núcleo fundador del régimen cubano y una de las personalidades más temidas y controvertidas de la historia política de la Isla.
Influencia de Ramiro Valdés en Venezuela
El comandante cubano Ramiro Valdés fue pieza clave en el chavismo al diseñar su aparato de inteligencia, reestructurar el sector de telecomunicaciones y asesorar en el manejo de crisis energéticas. Su influencia transformó los mecanismos de control del Estado venezolano aumentando en el modelo de seguridad cubano.
Como exministro del Interior de Cuba, fue el principal arquitecto detrás del aparato de control político y represión del chavismo. Asesoró en la edificación de mecanismos de contrainteligencia para neutralizar a la oposición.
Dirigió misiones para reestructurar y centralizar el sector de telecomunicaciones e informática en Venezuela, alineando la infraestructura venezolana con los intereses y estándares de vigilancia cubanos.
Durante la severa crisis de energía en 2009 (marcada por los bajos niveles de la represa de El Guri), Valdés fue enviado por La Habana para encabezar una comisión bilateral de recuperación energética. Aunque la medida se justificó oficialmente como un plan de asesoría, sectores opositores señalaron que su misión principal era afianzar el dominio de inteligencia en áreas estratégicas del país.
Agencias


































