Kaled Yorde: El origen del mal

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A) Uno de los temas básicos en el campo de la filosofía  es el estudio sobre el bien y el mal. La Cábala (parte secreta del misticismo del Tanaj -la Biblia hebrea, conocida como Antiguo Testamento) estudia el tema en profundidad y sabiamente, partiendo de dos premisas a saber: 1) Siendo Dios el bien y la bondad absolutos, ¿Por qué  existe el mal?; y 2) ¿Acaso es Dios quien permite el mal y el sufrimiento de la gente?

LA INCITACION AL MAL. Los cabalistas hablan de la incitación al mal, la parte oscura de la naturaleza humana que tienta al hombre a pecar. De igual modo, hablan de los poderes demoníacos, a cuyos dominios  denominan fuerzas oscuras del «Otro Lado» o SITRA AHRA, exhortando al lector o al discipulo a  no  repetir con frecuencia tal palabra para evitar atraer sus vibraciones altamente negativas y perjudiciales que afectan el aura y la suerte del que la pronuncia.

PLANTEAMIENTO DE LA CUESTION. El mal campea abiertamente en estos tiempos de la vida, siendo la maldad y la falta de piedad el comportamiento más notorio de una humanidad descompuesta y pervertida en su gran mayoría. Si un principio cardinal de la Cábala señala que en último término todo tiene sus raíces en el Dios Infinito, que los cabalistas denominan EIN SOF (Luz Infinita), ¿Cómo entonces explicar el mal en el Universo? Para ello han elaborado diversas teorías: 1)Teoría del juicio no atemperado por el Amor y la Misericordia. Esta teoría se asienta sobre dos elementos fundamentales que constituyen doctrinas muy complejas que estudia la Cábala, a saber: 1) La rebelión y la caída del Arcangel Luzbel que regía la quinta sefira’ en el Árbol de la Vida  denominada Gevurah o Din ( el juicio); y 2) Teoría de la Incitación al mal. Las restantes explicaciones cabalisticas sobre el origen del mal y del por qué ocurre, son: 2)Teoría del exilio de la Shekhina’ (la parte femenina de Dios) 3) Teoría  de los sobrantes de mundos o creaciones anteriores; y 4) Teoría  de la Shevira’ o ruptura de las vasijas que contiene  la energía divina en los diez sefirot del Árbol de la Vida.

No vamos a  referirnos en esta ocasión a esas cuatro teorías que explican el por qué  y de donde proviene el mal, por dos razones: 1) No es el propósito de este artículo enseñar Cábala; y 2) Hacerlo nos aportaría del propósito del mensaje central. ¿Cuál vendría a ser ese propósito? El crear conciencia de que el mal es altamente perjudicial, tanto a la víctima como al victimario que lo ejecuta, lo cual nos conduciría a una real y muy seria amenaza de la destrucción del planeta Tierra y la extinción de la vida humana y la de los demás seres vivientes.

En este instante en que usted, amable lector está  leyendo este artículo pende sobre su cabeza una espada de Damocles por la amenaza de Putin y Rusia de desatar una guerra nuclear en Ucrania.

B) ¿PERMITE DIOS QUE EL MAL EXISTA?
Algunos cabalistas creen que más que destruir de plano el mal, Dios les encarga a los justos que lo hagan en su nombre.
El Zohar (libro básico de la enseñanza cabalistica), señala: «Dios usa el mal para castigar a los malvados y para probar la fibra de nuestra determinación de regresar al Árbol de la Vida eterna».
Según Isaias Tishby, para lograr la perfeccionen de su deseo de servir a Dios, el hombre debe entrar primero en el dominio del mal y purificarse allí como en el crisol del refinador. Sólo después de esto puede ascender al nivel de la perfecta bondad.

ACTITUDES QUE CONTRIBUYE AL FORTALECIMIENTO DE LAS FUERZAS DEL MAL.
El mal es una energía negativa, pesada e inarmonica del proceso de la creación, que es opuesta a las vibraciones positivas del bien y del Amor que emanan del Eterno.
Dios no le da poder ni vigor al mal, según está explicado en uno de los diecinueve tomos del Zohar.
Señala ese tratado que EIN SOF (Dios Infinito Omnisciente, Omnipotente, Omnipresente y Omnicompenetrante, habida cuenta que todo en la existencia esta impregnado de su
Esencia Divina), le suspendió el abasto de las energías dadores de vida a los agentes del «Otro Lado». Por lo tanto, el mal no tiene poder propio.
Surge una pregunta importante: Si el mal no tiene poder propio, ¿de dónde saca entonces su capacidad de causar tanto daño, maldad y sufrimiento a la gente? ¿Cómo se ha mantenido a lo largo de milenios?

Literalmente vive de las energías negativas del pecado que los hombres cometen. Por esa razón las fuerzas del mal incitan a la gente a pecar, a abusar, atropellar, ser concupiscentes, corruptos, tramposos, irrespetuosos, crueles, vengativos, malvados, avaros, hipócritas, vanidosos, mentirosos y engreídos, entre otras tantas cadenas del alma.

Al quebrantar los hombres la Ley Divina, alimentan a los factores del mal, los vigorizan, les dan poder para que subyuguen al prójimo, desatando guerras, genocidios, hambrurunas, miseria y muerte, separatividad, intrigas, odios, segregación raciales y religiosa.

De ese modo, el mal no puede existir a menos que lo alimentemos con la energía del pecado y el quebrantamiento de los diez mandamientos.


Esto explica el por qué la maldad en el mundo ha aumentado tanto , habiendo hecho eclosión, de sobremanera, la perversión sexual, la cuestión del género (Una abierta violacion a la clasificación divina de «hombre y mujer», explicado en el Génesis; pérdida generalizada del recato y el pudor, deshonestidades e impunidad, y lo que es más grave aún, delitos contra la ley de la vida y la ley del Amor (Ama a tu prójimo como a tí mismo)

C) CLAVE ESENCIAL. A toda costa se debe evitar no transgredir las leyes éticas y morales mosaicas. Razones: Toda energía mal usada les da poder y vida a las fuerzas del JUICIO EQUIVOCADO en el mundo, esas fuerzas que matan y dejan lisiados a los niños, que violenta y acosa sexualmente a las mujeres, que provocan que un hermano mate a otro hermano.

De hecho, al tener pensamientos y emociones negativas, equivocadas y pecaminosas, nos acerca al error y las malas acciones, la maldad, crueldad y en lo prohibido, lo que el Tanaj cita: «Ir detrás de los designios del corazón (sentimientos y pensamientos indebidos), y detrás de los ojos (mal de ojo, envidia y concupiscencia) que alimentan y vigorizan el mal en el mundo.
El Zohar lo dice de la siguiente manera: «A causa de que el mal requiere de un flujo constante de energía de Dios para existir y mantenerse vigoroso, nos tienta a caer en la tentación y seguir pecando.»
Elizabeth Claire Prophet en su libro » Kabbalah: La clave de tu poder interior » (Editorial Patria. México 1999) dice: En el Zohar la incitación al mal o inclinación al mal es el agente del «Otro Lado». En ocasiones el Zohar representa la incitación al mal como un poder interno que perpetuamente le hace la guerra a nuestras «buenas inclinaciones»…., pero el Zohar también representa la inclinación al mal como un poder exterior: Una persona demoníaca, una víbora o una meretriz que esperando acecha para engatuzar al alma y aniquilarla.»
Entonces, ¿el mal lo creó Dios para dañar a la gente? De ninguna manera! El NO es rotundo. Las fuerzas desarmonicas de la creacion existen para que el hombre pueda ejercitar el libre albedrío y su discernimiento.


Si no hubiera una opción contraria al bien, ¿cómo podríamos discernir lo real de lo irreal? ¿lo verdadero de lo falso? ¿Lo justo de lo injusto? ¿Lo condicionado de lo incondicionado?
El mal es como una especie de espejo donde no debería el hombre mirar, una pizarra con anotaciones que la gente debe evitar hacer. Un ejemplo lo aclara mejor: El fuego quema y mata si se toca; la electricidad, de igual modo; la gravedad atrae y fija, pero si usted se lanza de un edificio se mata. En otras palabras, es una experiencia para ejercitar discernir la facultad de seleccionar lo conveniente de los inconveniente. De lo señalado se evidencia que Dios no creó el fuego, la gravedad, la energía eléctrica para quemar, matar o electrocutar a la gente, sino para su bienestar, si, ejercitar correctamente el discernimiento.

D) JUICIOS EQUIVOCADOS QUE PROVOCAN EL MAL: Nacionalismos, sectarismo, fundamentalismo, segregación raciales y religiosa, maniqueísmo, brujería, ideologías perversas, inclinación al odio y la violencia, guerras «santas», engaños, trampas, mentiras, robos, estafas, la extorsión, carreras armamentista, expoliaciónes, infidelidades, aberraciones, odio, entre otros.

SINTESIS: Somos cada uno de nosotros por nuestras actitudes los que determinamos que tanto poder ejercitar el mal en el mundo!

@kaledyorde