Donald Trump anunció un acuerdo con Dinamarca y Groenlandia que otorga a Estados Unidos un «control permanente» sobre la seguridad de la isla ártica, en un movimiento que refuerza la presencia militar estadounidense en el Ártico, luego de que meses atrás el mandatario sostuviera que el control del territorio es necesario por «razones de seguridad nacional».
«Siguiendo mis instrucciones, trabajamos con representantes de Dinamarca y Groenlandia para garantizar que Estados Unidos tenga SIEMPRE la plena capacidad de hacer lo que sea necesario en Groenlandia para asegurar y defender la seguridad de Groenlandia y de los Estados Unidos de América», escribió el presidente en Truth Social.
Trump describió el acuerdo como un logro sin precedentes en la historia reciente de Estados Unidos. «Durante más de 100 años, los presidentes han sabido de la importancia estratégica de Groenlandia, pero ninguno pudo hacer nada al respecto. Me enorgullece ser el presidente que abordó de manera permanente y definitiva esta importantísima situación. ¡Este es un acuerdo de ‘vida infinita’, no tiene fin!», dijo, y enfatizó que la iniciativa no le costará «nada » a los contribuyentes estadounidenses.
Trump desiste de ese modo de la compra o la anexión de Groenlandia, que seguirá formando parte del Reino de Dinamarca. Pero lo que asegura haber conseguido es buena parte del objetivo estratégico que llevaba meses reclamando: libertad permanente para que EE.UU. garantice la defensa de la isla y capacidad para impedir que China, Rusia u otro adversario establezcan allí bases, desplieguen fuerzas o realicen inversiones consideradas sensibles sin autorización expresa de Washington.
«A partir de ahora, ningún adversario de EE.UU. podrá tener jamás una base en Groenlandia, presencia militar en Groenlandia o realizar inversiones sensibles en Groenlandia sin nuestra aprobación expresa por escrito», dijo Trump en redes al presentar el acuerdo.
El presidente también anunció que comenzará «inmediatamente» el proceso para desarrollar una importante presencia militar estadounidense en Groenlandia. Según los primeros detalles conocidos, el acuerdo contempla derechos permanentes de acceso, establecimiento de bases y sobrevuelo, además de la posibilidad de levantar nuevas instalaciones militares cuando se considere necesario.
Agencias







































