NYT: Acuerdo petrolero de Trump con Venezuela depende del controvertido Alejandro Betancourt

4

El nombre de Alejandro Betancourt López vuelve a ocupar titulares. Esta vez por su papel en el inusual acuerdo petrolero anunciado por la administración de Donald Trump con Venezuela. 

Betancourt, de 46 años de edad, es un influyente y controvertido empresario venezolano que ganó notoriedad durante la década de 2010. El gobierno venezolano le otorgó a él y sus socios contratos para construir numerosas plantas eléctricas, pese a que no tenían experiencia en ese tipo de proyectos.

Aquellos inversionistas fueron una nueva generación de empresarios beneficiados por el chavismo. Años después, Betancourt amplió sus negocios hacia la industria petrolera venezolana.

El empresario adquirió una participación en Petrozamora, compañía que operaba campos petroleros maduros en el lago de Maracaibo.

Esos activos se convirtieron posteriormente en el núcleo de North American Blue Energy Partners (Nabep), el segundo mayor productor privado de crudo del país, que incorporó nuevos yacimientos y aumentó significativamente su producción desde 2024. Su familia controla la compañía.

Investigaciones sobre las finanzas de Alejandro Betancourt

Su trayectoria ha estado rodeada de controversias, reseñó The New York Times. Las cuentas bancarias personales de Alejandro Betancourt llevan más de una década bajo investigación de fiscales de Zúrich, aunque el empresario no ha sido acusado formalmente en Suiza.

“El señor Betancourt nunca ha sido acusado de delito alguno en ninguna jurisdicción”, afirmó Sara Chouraqui, asesora jurídica general de Nabep.

A pesar de las acusaciones de corrupción que lo han rodeado durante años, Washington comenzó a evaluar al empresario como posible socio.

La administración Trump investigó su trayectoria el año pasado mientras buscaba aliados para impulsar sus intereses en Venezuela.

Funcionarios estadounidenses, incluido el secretario de Estado, Marco Rubio, valoraron su historial aumentando la producción en medio del deterioro de la industria petrolera venezolana.

Ese desempeño llevó al gobierno estadounidense a dejar de lado las acusaciones de corrupción que han rodeado a Betancourt, según una persona cercana a la administración.

Desde la detención de Nicolás Maduro, el 3 de enero enero, Estados Unidos también recurrió al empresario para estructurar iniciativas comerciales y alianzas en Venezuela.

Este año, funcionarios del Departamento de Estado intentaron que Suiza redujera la intensidad de sus investigaciones sobre Betancourt y solicitaron al gobierno británico levantar sus restricciones de viaje.

Además, Estados Unidos le concedió una visa de entradas múltiples para reunirse con funcionarios de la administración Trump.

Ahora, Betancourt aparece vinculado directamente con el acuerdo anunciado por Trump. Según cuatro personas familiarizadas con el convenio, Estados Unidos trabajaría con Nabep para desarrollar una parte significativa de las reservas probadas de petróleo venezolanas.

El acuerdo petrolero de Trump beneficia a Betancourt

El acuerdo anunciado por Trump contempla 17 campos petroleros distribuidos por en el país. La Oficina de Capital Estratégico del Pentágono respaldaría el desarrollo, mientras la compañía controlada por la familia de Betancourt estaría encargada de dirigir las operaciones, de acuerdo con tres personas conocedoras del acuerdo.

Un funcionario estadounidense indicó que el convenio otorgaría efectivamente a Estados Unidos el 55% de la producción de la empresa conjunta. Trump, por su parte, aseguró que el acuerdo concede a su país el control mayoritario sobre una parte importante de las reservas venezolanas.

Nabep también podría recibir respaldo directo del gobierno estadounidense, facilitando su acceso a financiamiento y suministros pese a las sanciones contra Venezuela. La compañía, con sede en Barbados según su sitio web, produce alrededor de 200.000 barriles diarios.

La empresa planea asumir hasta 5.000 millones de dólares en deuda para alcanzar una producción de 1 millón de barriles diarios durante los próximos cinco años. Además, Estados Unidos tendría derecho a adquirir acciones de Nabep o de una entidad relacionada.

Nabep aseguró a The New York Times que espera trabajar con Washington para reconstruir la industria energética venezolana, aunque señaló que “sería prematuro comentar exactamente qué papel desempeñará” la empresa. Betancourt rechazó ser entrevistado.

¿Dónde queda Delcy Rodríguez?

Delcy Rodríguez respaldó el convenio y aseguró que tendría un impacto significativo en el “resurgimiento” de Venezuela. La presidenta interina afirmó además que el proyecto podría generar más de 200.000 millones de dólares en ingresos fiscales para el gobierno.

El acuerdo supone la incursión más directa de Trump en el sector petrolero venezolano desde que envió Fuerzas Especiales estadounidenses para capturar a Maduro y comenzó a trabajar estrechamente con Rodríguez.

Estados Unidos busca obtener acceso preferente al petróleo venezolano, con un bajo costo, y ampliar su influencia sobre la producción del continente.

Trump también considera que un mayor suministro desde Venezuela podría reducir el poder de mercado de países de Medio Oriente y contribuir a estabilizar los precios energéticos.

Sin embargo, cualquier incremento significativo de la producción venezolana podría tardar años. Por esa razón, el proyecto tendría poco impacto inmediato sobre los precios mundiales y, en consecuencia, sobre lo que pagan los consumidores estadounidenses por combustible.

Chevron también mantiene conversaciones avanzadas para incrementar su producción en Venezuela, según informó The New York Times. Una eventual expansión de la petrolera estadounidense ampliaría todavía más la influencia de Washington sobre el sector energético venezolano.

The New York Times