En San Juan de Unare, estado Sucre, los vecinos lloran a los 11 hombres que murieron cuando una lancha rápida fue destruida por la Armada de Estados Unidos en el Caribe el lunes primero de septiembre. A través de redes sociales, habitantes de esta zona costera han lamentado el fallecimiento de estas personas, lo que contradice la versión del gobierno de Nicolás Maduro, que apunta a que el video del ataque publicado por autoridades estadounidenses fue realizado con inteligencia artificial.
“San Juan de Unare de luto, que descansen en paz esos padres de familia que entran a ese mundo por necesidad, para que su familia viva un poco mejor”, escribió un habitante en TikTok.
Los familiares de los tripulantes de la embarcación rechazan la versión del gobierno de Nicolás Maduro. Con fotografías y mensajes de despedida, dieron a conocer la identidad de las víctimas: ocho eran de Unare y tres de Güiria, según confirmaron fuentes locales a El Pitazo y la periodista Sebastiana Barráez.
La lancha salió desde San Juan de Unare rumbo a Trinidad y Tobago
La embarcación salió la noche del domingo 31 de agosto y tenía como destino Trinidad y Tobago. El director de El Pitazo, César Batiz, explicó que se trataba de un flipper, una lancha rápida de unos 12 metros de largo por 2,5 de ancho, equipada con cuatro motores de 200 caballos de fuerza cada uno.
“Antes de que fuera destruida salieron otras dos lanchas con droga que lograron pasar sin ser interceptadas”, dijeron fuentes de la investigación.
El presidente estadounidense, Donald Trump, confirmó el ataque y aseguró que forma parte del despliegue naval para frenar el flujo de drogas en la región.
La periodista Sebastiana Barráez sostuvo que la información sobre quiénes iban en la lancha se conoció de inmediato en el pueblo: “Todos en San Juan de Unare lo sabían”.
Detalló que los tripulantes se sintieron confiados porque no iban en un gran buque ni en un avión, sino en una embarcación más pequeña, aunque con un cargamento considerable. Según sus fuentes, antes de ser alcanzados por los militares estadounidenses, los hombres arrojaron parte de la mercancía al mar.
“Son mafias que contratan a los pescadores de la zona. La mayoría de los pobladores vive de llevar ese ‘polvo blanco’ porque no tienen otra salida”, relató Barráez. Añadió que uno de los fallecidos era conocido como alias Kerosene, muy popular en el pueblo, y que la lancha era propiedad de una persona de apellido Gómez.
Sucre: de la pesca al narcotráfico
La tragedia vuelve a poner en evidencia cómo el narcotráfico se apoderó de la costa de Sucre. Localidades como Güiria, Puerto Santo y San Juan de Unare pasaron de ser centros pesqueros y turísticos a corredores del crimen organizado, de acuerdo con investigaciones periodísticas.
La falta de oportunidades y la crisis económica empujaron a muchos pescadores a sustituir la red por el contrabando de gasolina, migrantes y finalmente el narcotráfico. Hoy, según una investigación de El Estímulo, lanchas rápidas cargadas con droga surcan el golfo de Paria con destino a Trinidad y Tobago y otras islas del Caribe.
La operación es constante: las lanchas viajan en flotillas, con la lógica de que alguna logrará llegar a destino. La destruida por Estados Unidos formaba parte de un grupo de tres.
En Sucre mandan las megabandas y también sectores de la Fuerza Armada. La masacre de San Juan de Unare en 2018, cuando más de 70 hombres fueron asesinados en apenas dos días por la disputa de rutas, dejó claro que no existe presencia del Estado, solo la ley de los grupos armados, según lo revelado por El Pitazo en ese entonces.
Un reciente episodio en Puerto Santo, de acuerdo con el medio Contra Poder News, donde fuerzas especiales allanaron un pueblo entero tras el robo de un alijo de cocaína valorado en 100 millones de dólares, confirmó que la prioridad oficial no es proteger a los ciudadanos, sino garantizar los intereses del negocio ilegal.
El Nacional




































