Con el contrato colectivo entre la MLB y la Asociación de Peloteros, teniendo vigencia hasta el próximo, 1 de diciembre, la sombra de una posible huelga, a partir de esta fecha, es uno de los temores más grandes, de la gente del béisbol.
Mientras los dueños, MLB, siguen dando a conocer sus intenciones de establecer un tope salarial, como sucede en el resto de las tres principales ligas deportivas de deporte profesional en Estados Unidos, NFL, NBA, y NHL. Surge la pregunta, bajo cuál modalidad en caso de que se llegase a un acuerdo.
En la NFL y NHL, la modalidad de tope salarial, es dura, ninguna franquicia puede sobrepasar, el límite establecido, 301 millones en el caso del futbol americano y de 95.5 millones, para el hockey sobre hielo. El de la NBA es un tope flexible, cualquiera de los 30 conjuntos, si sobrepasa los 154.6 millones, tendría que pagar un impuesto al lujo, como sucede actualmente en el béisbol.
Es un tema bastante álgido, pero que por el bien del espectáculo debe ser resuelto por ambas partes, porque en estos momentos con el impuesto al lujo hay una brecha demasiado grande entre los equipos de poder adquisitivo, al estar en un mercado grande, con respecto a los que no, lo cual genera en muchos casos, pronósticos de eliminados antes de empezar la temporada, recibiendo cuotas de bullying, como sucedió con los Rockies de Colorado, ridiculizados en varias cuentas en redes sociales.
Para esta temporada Los Ángeles Dodgers, para muchos la manzana de la discordia, para otros el ejemplo a seguir, por cómo han dominado todas las facetas del negocio. Con la capacidad para firmar a los agentes libres más cotizados del sistema MLB y del mercado, con uno de los mejores programas de captación y desarrollo de talento, su modelo de negocios es brillante, aparte de lo percibido en publicidad, entradas, derechos de TV, de las 20 camisetas más vendidas, Ohtani, Yamamoto, Betts, Freeman y el boricua Kike Hernández, están en la lista.
Los Dodgers para esta temporada proyectan una inversión de 397 millones de dólares en salarios, seguidos por los Mets de Nueva York 366, los Yanquis con 309, Azulejos de Toronto 289, Filis de Filadelfia 286, Bravos de Atlanta 250. Contrastando sobre manera con los siete equipos que proyectan una inversión menor a los 100 millones de dólares para esta zafra, Cardenales de San Luis 99, Nacionales de Washington 97, Atléticos 95, Rays de Tampa Bay 88, Medias Blancas de Chicago 87, Guardianes de Cleveland 84 y Marlins de Miami 73.
324 millones de diferencia entre Los Dodgers y Marlins, es una brecha abismal a la hora de establecer un tope similar para las 30 franquicias, por lo que el reto, primero establecer que los dueños lleguen a un acuerdo entre ellos para luego hacer una oferta a la asociación. Porque la inversión por si sola no asegura resultados victoriosos, teniendo en Cleveland, Milwaukee, claros ejemplos de buenos resultados con poca inversión en los últimos años.
Supongamos que la oficina del comisionado Rob Manfred, después de hacer exhaustivo estudios, sugiere a los propietarios un tope de 200 millones, si es un inflexible o duro, como harían los clubes que sobrepasan esa cifra, para cumplir con la cuota, cuantos peloteros tendrían que cambiar o dejar libre, y en caso contrario de donde sacarían los equipos de mercado pequeño el dinero para poder invertir esa cifra.
Tomando en cuenta lo anterior el tope tendría que ser flexible como el de la NBA, manteniendo el impuesto al lujo, para aquellos equipos cuya locación, preferencias le permita mantener su sistema operativo actual. Por lo que el imponer un tope salarial dependerá primero de que los dueños llegue a un acuerdo, para después este acuerdo sean aceptado por la asociación, la cual llegará a estas instancias en uno de sus peores momentos como gremio, al haber cedido a las propuestas de MLB, ver cómo algunos agentes libres no considerados top, se les rebaja o se les mantiene el salario, aparte de haber perdido recientemente a su líder Tony Clark, por denuncias hechas en su contra, en proceso de investigación.
Sistema ABS
En estas primeras cuatro jornadas de la temporada en uso del sistema ABS, ha puesto en evidencia a varios árbitros de grandes ligas, por ejemplo este sábado el principal del juego entre los Medias Rojas de Boston y Los Rojos de Cincinnati, C. B. Bucknorr, quedó en evidencia con dos lanzamientos consecutivos, bateando el venezolano Eugenio Suárez, quedó fueron objeto de amplia difusión en medios tradicionales y en redes sociales.
Bucknorr tiene 25 años de experiencia como árbitro de grandes ligas, siendo uno de los más polémicos en sus decisiones, en la actualidad. Imaginemos cómo este sistema habría dejado mal parado al cubano Ángel Hernández quien en su momento fue el umpire más cuestionado, además de ser el más afamado por sus constantes fallos controversiales.
Hasta los momentos la muestra es poca, se han revertido el 54% de las decisiones, de un total de 124 consultas, 67 han sido cambiadas y 57 confirmadas. Dandole a la tecnología la capacidad de uniformar tal y como lo establece el reglamento la zona de strike.
Será hasta la próxima Dios Mediante.
@tonosolerp




































