Un memorando filtrado revela que Trump consideró atacar aeronaves y aeródromos en Venezuela como parte de su guerra contra las drogas.
Un memorando filtrado reveló que la administración del presidente Donald Trump evaluó posibles ataques militares contra Venezuela en el marco de su estrategia antidrogas.
De acuerdo con el portal Knewz.com, fuentes militares señalaron que Trump analizó la opción de destruir aeronaves y aeródromos venezolanos si Nicolás Maduro no intensificaba acciones contra los cárteles.
La filtración surge en medio de crecientes tensiones entre Caracas y Washington, exacerbadas por sobrevuelos de aviones militares venezolanos cerca de buques estadounidenses en el Caribe.
El plan, según esas fuentes, buscaba mostrar fuerza y advertir al régimen de Maduro sobre las consecuencias de ignorar la presión internacional.
Objetivos militares en la mira
Los reportes indican que un ataque a un aeródromo venezolano se consideraba una operación de bajo riesgo para el ejército estadounidense.
El entonces secretario de Guerra, Pete Hegseth, junto al general Dan Caine, viajó a Puerto Rico para supervisar aeronaves en el contexto de esta estrategia.
La visita ocurrió tras un polémico ataque contra una embarcación sospechosa de tráfico de drogas en aguas del Caribe.
Washington defendió la operación alegando que a bordo se encontraban integrantes de la pandilla Tren de Aragua, aunque críticos denunciaron una violación al debido proceso.
Hegseth lanza advertencias
Durante su visita, Hegseth afirmó que Estados Unidos usaría fuerza letal para detener el flujo de drogas hacia su territorio.
“Ya no permitiremos que se envenene al pueblo estadounidense”, declaró, advirtiendo que narcotraficantes y “narcoterroristas” estaban sobre aviso.
El funcionario comparó a los cárteles sudamericanos con organizaciones terroristas extranjeras como Al Qaeda.
Según Hegseth, la supuesta “invasión” de fentanilo justificaba un uso intensivo del poder militar estadounidense.
Filtración del memorando de ICE
El escenario se complicó con la divulgación de un memorando del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El documento, elaborado en 2024 y dirigido a la congresista republicana Lauren Boebert, apuntaba a una creciente preocupación por el Tren de Aragua.
El entonces director interino Patrick Lechleitner advirtió que miembros de la organización criminal estaban estableciendo centros de control en comunidades venezolanas en Colorado.
El ICE aseguró que trabajaba con agencias federales y locales para identificar y desmantelar a las células del grupo en territorio estadounidense.
Maduro bajo presión internacional
La filtración coincidió con la decisión del Departamento de Justicia de ofrecer 50 millones de dólares por información que conduzca al arresto de Nicolás Maduro.
Las autoridades estadounidenses lo acusan de dirigir el llamado Cártel de los Soles durante más de una década.
Según Washington, esa red es responsable del tráfico de grandes cantidades de cocaína hacia Estados Unidos.
El señalamiento refuerza la presión diplomática y judicial contra el presidente venezolano, al tiempo que la amenaza militar añade un nuevo elemento de tensión.
Una escalada en ciernes
Aunque no se confirmó si los planes de ataque llegaron a discutirse en el Pentágono, el memorando sugiere que se trataba de una opción sobre la mesa.
La revelación reaviva el debate sobre los límites de la política antidrogas y el papel del ejército estadounidense en operaciones internacionales.
Analistas consideran que cualquier acción contra Venezuela podría desatar un conflicto regional con consecuencias imprevisibles.
Por ahora, la filtración se suma a la larga lista de episodios que mantienen deterioradas las relaciones entre Washington y Caracas, señaló ‘Newsbreak‘.
Alondra Rodríguez




































