La primera ministra de Trinidad y Tobago, Kamla Persad Bissessar, declaró este miércoles que su gobierno no gastará recursos para buscar los cuerpos de los supuestos narcotraficantes atacados la semana pasada por Estados Unidos en el Caribe.
Los fallecidos -según Washington- eran miembros de la banda criminal venezolana el Tren de Aragua que viajaban en una embarcación presuntamente con drogas. El gobierno de Nicolás Maduro calificó el ataque como una «ejecución extrajudicial».
«No desperdiciaremos nuestros recursos buscando esos cuerpos. Los recursos de nuestra guardia costera se usarán para proteger nuestras fronteras, no para buscar traficantes de drogas muertos», dijo Persad Bissessar. «Este no era un barco civil. Estas drogas causan más muerte y desesperación que las armas convencionales», añadió.
Sin embargo, la primera ministra aseguró que los cuerpos serán recuperados si llegan a las costas trinitenses. Entre el viernes y el domingo, dos cuerpos aparecieron en la costa noreste de la isla, y se presume que podrían ser parte de los fallecidos, reseñó AFP.
El Comisionado de Policía, Allister Guevarro, confirmó que las autoridades están investigando la aparición de estos cuerpos.
«Por ahora, no deseamos especular sobre el origen de los cuerpos ni sobre la forma en que murieron», dijo Guevarro, pidiendo a cualquier persona con información que se presente.
Trinidad y Tobago deportará a más de 200 venezolanos
Estados Unidos, que suele efectuar operativos policiales contra el narcotráfico, acusa a Nicolás Maduro de liderar un cártel de drogas y aumentó a 50 millones de dólares la recompensa por su captura.
El gobierno venezolano niega estas acusaciones y Maduro considera el despliegue estadounidense en el mar Caribe como una «amenaza».
El gobierno de Donald Trump ha manifestado que los ataques contra los narcotraficantes continuarán, y Trinidad y Tobago ha reiterado su apoyo a estas operaciones.
La primera ministra también anunció que su gobierno está en proceso de deportar a más de 200 migrantes venezolanos. «Pueden irse a casa o presentar órdenes judiciales y permanecer en prisión. Depende de ellos, pero no serán libres en nuestras calles», dijo.
Agencias




































