El interinato encabezado por Delcy y Jorge Rodríguez no está intentando reconstruir Venezuela, sino rediseñar su supervivencia. Su estrategia combina una maniobra de distracción geopolítica para convencer a Washington de que son “indispensables” para reactivar el petróleo, con una operación interna de consolidación de poder.
Bajo el rótulo de “interinato pragmático”, apuestan a que la estabilización energética reduzca la presión por elecciones reales.
De allí la advertencia del senador Ridley Scott, para que los Rodríguez dejen de jugar a “ganar tiempo” para sus propósitos de permanencia en el poder, prometiendo todo sin entregar nada. El riesgo estructural es claro: convertir la recuperación petrolera en un mecanismo de legitimación sin democracia.
Como segundo tema analizamos los cambios generados luego que Venezuela iniciara el mes de abril como el tercer proveedor de petróleo de Estados Unidos
El comercio petrolero entre Venezuela y Estados Unidos es el centro de las nuevas relaciones entre los dos países tras los sucesos del 3 de enero y se ha visto impulsado por una amplia flexibilización de las sanciones, así como la reforma de la Ley de Hidrocarburos.
A quién beneficia y consolidan estos cambios del negocio petrolero global.
VUSA







































