
He escuchado los dos discursos centrales de la ceremonia de la entrega del Nobel de la Paz. Creo, con Moisés Naim, que son dos de las mejores piezas oratorias de los últimos tiempos sobre la realidad política y social de Venezuela.
Ambos discursos son extraordinarios en su concepción de la democracia, de la libertad, de la paz y de la radiografía de lo que han sido estas dos décadas y media de régimen chavista.
La disertación del presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Fryden, fue una excelente lección de política en la que movilizó los conceptos democracia, autoritarismo, libertad, justicia y paz, y un abordaje de manera realista y dura de la lógica cruel del ejercicio de la represión por parte de la dictadura cuyo objetivo es: uno, desaparecer a quienes solo ve como enemigos, como hicieron con Samantha Sofía Hernández, caso con el que inicia su discurso Watne Fryden, “una adolescente de 16 años, que el mes pasado fue secuestrada por enmascarados de las fuerzas de seguridad del régimen… hermana de un militar que se negó a seguir las órdenes del régimen de cometer actos brutales contra la población. Hoy no se sabe dónde la mantiene desaparecida el régimen”.
Dos, asesinar, bien sea por la falta deliberada de la atención medica requeridas como es el caso “de Alfredo Díaz, líder opositor y exalcalde, fue sacado de un autobús el pasado mes de noviembre y arrojado a las profundidades de El Helicoide, la mayor cámara de tortura de América Latina”.
Tres, casos como el de Juan Requesens, mostrado, en video, dan cuenta del método obsceno, cruel e inhumano con la que el régimen y su nomenclatura trata a los opositores políticos.
Yo agregaría la recurrencia del régimen en desaparecer “enemigos” mediante la fórmula de “suicidar” a sus “enemigos” políticos Fórmula clásica desarrollada por las dictaduras para la desaparición de sus opositores, recordemos el caso del concejal Fernando Alban es el más paradigmático de esta cruel práctica de la dictadura.
Obviamente, la voz de este funcionario que hace esta dura y detallada descripción de la represión de la dictadura no es la voz del gobierno noruego, pero es un locutor autorizado y seguramente será escuchado.
Y, por supuesto, también me sentí identificado con el discurso de MCM, leído por su hija y que, en su recorrido por la historia de estas dos décadas y media me hizo pensar y preguntarme, cuándo, en qué momento, fue que para los venezolanos la democracia dejó de ser algo evidente.
Responder a esta pregunta es crucial de miras al futuro, pues la preocupación, una vez consolidada la democracia, debe ser la formación de una memoria histórica, cuestión, que fue descuidada por la democracia durante los 40 años de su duración hasta que el chavismo la destruyó y que fue un elemento fundamental para que el chavismo se entronizara en el poder. Esto es vital, pues como dijo el filósofo Santayana, citado por Juan Gabriel Vásquez en “Sonámbulos y perdidos”: “Quienes no pueden recordar su pasado están condenados a repetirlo”
En ambos discursos se plantea con claridad, algo olvidado por una gran cantidad de actores políticos, nacionales y una gran parte de la comunidad internacional a quienes Watne Fryden les reprocha: La estrecha vecindad, que en el régimen se ha profundizado, entre la política y la muerte, el monopolio del régimen de interrumpir la vida de todos.
Mi recomendación es que lo lean. Ambos son objetos de una buena lectura y discusión.
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El miércoles 10 de diciembre, aclamado por todos como un día histórico, nos puso frente a la idea de que la transición está a la vuelta de la esquina. Como quisiera creer eso, pero la incertidumbre me tiene agarrado por el cuello y aunque la dictadura parece que se muere o ya lo está, y hoy es una simple administradora de la represión, la transición esta por construirse y no va a ser de ninguna manera fácil, aunque quisiera creer, como muchos, que será ordenada y pacífica. Y advierto que en el actual contexto hay que estar cauteloso y evitar a que no aparezcan los monstruos que suelen aparecer cuando “lo viejo no muere y lo nuevo no termina por aparecer”.
Todo el mundo pregunta qué va a pasar. Honestamente yo no sé. Se han puesto las esperanzas en la acción de la fuerte presencia armada de los EEUU en las costas venezolanas, esperando la decisión, de un hombre que es poco fiable de lo que dice, pues, inconsistencia es proverbial y suele desmentirse de un día para otro de lo anteriormente dicho, por ejemplo, para nombrar uno solo de los cientos de casos en la que se ha echado para atrás de lo que antes ha dicho: El 3 de diciembre cuando se le pregunto si iba a ser publicado el segundo video en la que se observa el asesinato de los dos sobreviviente del primer ataque a una de las llamadas narcolanchas. Él respondió: “Ciertamente lo publicaremos. No hay problema”. Días después se le abordó recordándole que él había anunciado dar a conocer el segundo video y el respondió que él no había dicho eso, que era una noticia falsa de la reportera de ABC. Desafortunadamente para él, el anunció la publicación del segundo video quedó grabado.
Yo que estimo que Donald Trump, junto con Putin y el líder chino Xi Jinping, son un verdadero peligro para el mundo, tan peligrosos como las organizaciones terroristas y las organizaciones criminales de la droga y aun así cruzo los dedos, para que no suceda, que un día de estos, el imprevisible Trump decida dejar de hacer presión al régimen y que toda su parafernalia militar en las aguas del Caribe dé la vuelta y se vaya a sus cuarteles.
De ocurrir eso día habrá dos grandes perdedores: el pueblo venezolano, por supuesto, que una vez más vería frustradas su aspiración legítima de recuperar la democracia y, en segundo lugar, Marco Rubio, para quien toda la movilización militar en el Caribe siempre tuvo como objetivo el desplazamiento de Maduro del poder, de tal manera que se despediría de presentar su candidatura como sustituto de Trump.
¿Y MCM? ¿también será una perdedora? Eso, honestamente no lo sé. Me gustaría creer que la gente no abandona sus pasiones y MCM se ha convertido en un sentimiento y en una pasión de los venezolanos y que olvidando el miedo que los inmoviliza recuperará su papel de sujeto, como ya lo hizo, en la huelga petrolera de1936 y en 1958 y produzca la ansiada sublevación multitudinaria que derrumbe definitivamente la dictadura y si, ello lo hace prescindiendo de Trump sería una verdadera épica, tan grande para el venezolano de hoy como la vivida en la primera mitad del siglo XIX.
Y Maduro, ¿podría ser el ganador, entonces? Con la salida del país de MCM para recibir el Nobel de la Paz lo exponen como un perdedor, junto con Cabello y sus aparatos de inteligencia. Pero, aun así y perdiendo, mediante su resistencia a abandonar el poder, pondría a Trump en una encrucijada y podría soñar con entronizarse en el poder, con una mayor represión.
y ¿Trump perdería, en ese caso? Bueno, Donald Trump es un especialista en convertir sus fracasos en supuestas victorias y “siempre puede cantar algún tipo de falsa victoria…” pues cuando no hay Premio Nobel de la Paz, es bueno el premio de la paz inventado por la FIFA. Siempre habrá quien complazca a este “patético endiosado”.
@enderarenas




































