José Gregorio Hernández fue declarado Santo por el Vaticano

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José Gregorio Hernándezmédico venezolano declarado beato por el Vaticano en 2021, ya es santo de la Iglesia Católica desde este 25 de febrero, al ser canonizado por el Papa Francisco, según un comunicado emanado del Vaticano.

Hernández, llamado el médico de los pobres, se convierte así en la primera persona de Venezuela en recibir el máximo reconocimiento de virtud católica y el noveno en América Latina, tras un largo proceso de verificación de milagros que inició en 1949.

La canonización fue celebrada por los venezolanos católicos en el país y otros países del mundo donde se encuentran exiliados, quienes esperaban con esperanza la noticia, desde hace muchos años. El cardenal venezolano Baltazar Porras comunicó que llegó «el día esperado».

Además de Hernández, el pontífice aprobó la petición de canonización del beato Bartolo Longo, fundador del Santuario de Pompeya, así como de los nuevos venerables Salvo D’Acquisto, carabinero que ofreció su vida para salvar a un grupo de personas de las represalias nazis, según el comunicado del Vaticano.

Se espera que Francisco, quien permanece hospitalizado por una neumonía bilateral con leves mejorías, convoque un consistorio de cardenales para fijar la fecha de la celebración de estas canonizaciones.

Hernández, primer santo de Venezuela

José Gregorio Hernández, nacido en la población de Isnotú en los Andes venezolanos en 1864 y el mayor de seis hijos de una pareja humilde, se hizo médico en la UCV a temprana edad y especializó sus estudios en Francia.

De regreso a Venezuela se dedicó a curar enfermos con vocación y entrega. No solo hablaba bien cinco idiomas, además de dominar el latín y el hebreo, sino que también se le atribuye la introducción del microscopio en Venezuela.

Fue fundador de la primera cátedra de Bacteriología en América y también hizo estudios de Filosofía y música.

Tras fallecer arrollado en 1919 en la calle por donde transitaba para visitar a una mujer enferma, dejó un legado de dedicación y vocación médica, hasta el punto de ser invocado para lograr la curación de dolencias graves. Su historia recoge la concreción de tres milagros.

Por eso, la Iglesia Católica inicio en 1949 el proceso de canonización para declararlo santo. En 1986, fue declarado “venerable” por Juan Pablo II y en 2021 fue beato por decreto de Francisco que hoy lo eleva a ser santo.

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